Mumbai (AsiaNews) - Un tribunal de Berhampur (distrito de Ganjam) ayer ha absuelto "por falta de pruebas" a uno de los violadores de una niña dalit cristianos, violada y asesinada durante la persecución contra los cristianos en Orissa (2008). Esto fue confirmado a AsiaNews por Sajan George, presidente del Global Council of Indian Christians (Gcic), que declara: "La absolución del acusado es un importante revés para las víctimas del pogrom en Kandhamal. En el momento en que la violencia sexual contra. las mujeres y los niños siguen aumentando en la India, este fallo es un golpe a la justicia y la dignidad de las mujeres y las niñas en nuestro país".
"El tribunal - Sajan George dijo a AsiaNews - ha encontrado al acusado 'no culpable' porque 'no hay pruebas'. Al momento de los hechos, durante la violencia anti-cristiana, un grupo de radicales hindúes violaron a una joven dalit para castigar a su abuelo, que se había negado a renunciar al cristianismo y convertirse en hindú. La niña fue abandonada a morir en un bosque, y puesto que no había testigos, fueron absueltos sus atacantes. Todo esto es triste y miserable".
El 23 de agosto de 2008, un grupo maoísta mata al líder hindú Saraswati Laxanananda en su ashram en el distrito de Kandhamal. A pesar que la guerrilla admite inmediatamente su responsabilidad, los seguidores radicales hindúes culpan a los cristianos, siempre criticadas por el gurú por su compromiso social con las tribus y los dalit (descastados) y acusados - junto con los obispos, sacerdotes y monjas - de hacer proselitismo.
En Kandhamal los extremistas hindúes desataron la persecución más violenta contra la minoría cristiana en la India nunca antes sucedida. Los pogromos obligaron a huir 55.000 fieles y causaron la redada y la quema de 5.600 viviendas en 415 aldeas. Según cifras del gobierno los muertos confirmados son 38; dos mujeres violadas; muchas personas con mutilaciones y daños permanentes. Sin embargo, los números de la Iglesia y otros activistas sociales son de casi 300 iglesias destruidas, además de conventos, escuelas, albergues e instituciones de asistencia social. Al menos 91 víctimas, 38 murieron en el lugar, 41 por lesiones sufridas en la violencia, 12 en acciones de la policía. (NC)














