Islamabad (AsiaNews) - Las relaciones bilaterales entre la Santa Sede e Islamabad, el diálogo interreligioso, la paz como alternativa a los numerosos conflictos de la región y del mundo, los esfuerzos internacionales para llevar ayuda a la población de Gaza, agotada por la guerra, y responder de manera eficaz a la crisis humanitaria. Estos son los temas centrales de la reunión de hoy entre el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Mohammad Ishaq Dar, y monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales. El ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano llegó ayer a la capital para una visita oficial de tres días, del 8 al 10 de octubre, que constituye además la de mayor rango realizada por un representante de la Santa Sede en este país del sur de Asia, de amplia mayoría musulmana.
El motivo del viaje son las celebraciones del 75.º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Pakistán y el Vaticano. El ministro Ishaq Dar ha expresado su reconocimiento por la contribución de la Santa Sede a la promoción de la paz internacional, el diálogo interreligioso y la armonía. El jefe de la diplomacia de Islamabad ha reconocido además la labor de la comunidad católica pakistaní y su contribución al desarrollo del país, en particular en los sectores de la educación y la sanidad.
Monseñor Gallagher, por su parte, reconoció los esfuerzos diplomáticos de Pakistán para promover la paz en la región. Ambas partes expresaron su «preocupación» por la cuestión palestina, aún sin resolver, y por la crisis humanitaria en Gaza, subrayando la necesidad de una «acción internacional coordinada». Ambos líderes reiteraron su compromiso de «fortalecer las relaciones bilaterales, promover el entendimiento mutuo y fomentar la tolerancia religiosa».
Contribución de los católicos
El reconocimiento de las instituciones católicas en los ámbitos de la educación y la sanidad reviste un significado especial para la minoría cristiana de Pakistán, cuya contribución al desarrollo social del país se extiende desde hace tiempo mucho más allá de los límites de su propia comunidad. Las escuelas, los hospitales y las organizaciones benéficas católicas están al servicio de personas de diversa procedencia religiosa y económica, y a menudo prestan servicios esenciales a las comunidades desfavorecidas. El encuentro ofrece la oportunidad de poner de relieve la labor de la Iglesia en favor de la sociedad pakistaní, al tiempo que llama la atención sobre la importancia de proteger los derechos y la dignidad de las minorías religiosas.
El P. Shahzad Arshad, director de la Comisión Nacional para la Justicia y la Paz (NCJP) de la archidiócesis de Karachi, ha destacado «la importancia de la relación de larga data» entre Pakistán y la Santa Sede. Ha calificado el aniversario como «una oportunidad para profundizar en la cooperación y reforzar el entendimiento mutuo». El compromiso diplomático reviste especial relevancia, ya que los líderes católicos siguen reclamando la igualdad de derechos de ciudadanía, la libertad religiosa y garantías efectivas contra la discriminación. Para la Iglesia, la armonía interreligiosa requiere algo más que simples relaciones cordiales entre los líderes religiosos. Depende también de medidas concretas destinadas a garantizar que las personas de diferentes confesiones puedan ejercer sus derechos, acceder a la justicia y participar en pie de igualdad en la vida nacional.
Paz en Gaza
La crisis humanitaria en Gaza y la búsqueda de una solución justa a la cuestión palestina también ocuparon un lugar destacado en los debates. Ambas partes expresaron su profunda preocupación por la situación y subrayaron la importancia de la cooperación internacional para hacer frente al sufrimiento de la población civil y buscar una solución política duradera.
La Santa Sede ha hecho hincapié constantemente en el diálogo, la ayuda humanitaria y una solución negociada al conflicto israelo-palestino. Pakistán también ha reiterado su apoyo a la autodeterminación y a la creación de un Estado palestino independiente. Este intercambio refleja un ámbito de interés común entre Islamabad y el Vaticano, cuyo compromiso diplomático va más allá de las relaciones bilaterales para abarcar cuestiones más amplias como la paz internacional, la dignidad humana y la responsabilidad humanitaria.
75.º aniversario de las relaciones diplomáticas
Pakistán y la Santa Sede establecieron relaciones diplomáticas en 1951. Durante los últimos 75 años, su relación ha constituido un canal de diálogo sobre cuestiones religiosas, educación, cooperación cultural y acontecimientos internacionales. La visita del arzobispo Gallagher es la primera visita oficial a Pakistán de un secretario encargado de las relaciones de la Santa Sede con los Estados y las organizaciones internacionales, lo que confiere a este aniversario un significado diplomático especial. Durante su estancia, el diplomático vaticano también tiene previsto reunirse con el primer ministro Shehbaz Sharif y con miembros de la comunidad católica pakistaní, que en el pasado han sido víctimas de ataques, incluso violentos, por motivos confesionales o se han visto afectados por la aplicación distorsionada de las leyes sobre blasfemia.
Por último, su programa incluye encuentros religiosos e interreligiosos destinados a reforzar el entendimiento entre las distintas comunidades. Para los católicos pakistaníes, la visita representa una ocasión para reafirmar su compromiso con la paz, el servicio y la cooperación, al tiempo que se fomenta una atención constante a los retos a los que se enfrentan las minorías religiosas. Mientras ambas partes celebran los 75 años de relaciones diplomáticas, su compromiso renovado de reforzar la cooperación y la tolerancia interreligiosa sitúa esta relación en el contexto de un debate más amplio sobre el papel de la religión en la vida pública. El reto futuro consistirá en traducir los compromisos diplomáticos en una «cooperación duradera, una mayor protección de las comunidades vulnerables y avances concretos hacia una sociedad en la que personas de cualquier confesión puedan convivir en paz y dignidad».












.jpeg&w=3840&q=75)






