Gujranwala (AsiaNews) - El 9 de noviembre, Yasmeen y su único hijo, Usman Masih, de 25 años (foto 2), fueron asesinados a tiros por dos de sus vecinos musulmanes, Hassan Butt (foto 3) y Khizer Butt. Al principio, algunos medios difundieron la noticia de que el asesinato se debió a un caso de blasfemia, pero luego se supo que el motivo era más trivial: una acalorada discusión entre dos mujeres, Yasmeen y la madre de los dos asesinos, Ishrat. Bibi (foto 4).
Mariyam Kashif, activista social y profesora católica, denuncia el brutal asesinato como "un enorme ejemplo de la intolerancia y el odio que se propaga contra los cristianos" y que también se alimenta en las escuelas. Por eso los cristianos, una pequeña minoría en el país, están pidiendo mayores garantías al Estado y una reforma de los programas de estudios, para eliminar todos los aspectos de odio y desprecio.
Shabeer Masih, el esposo de Yasmeen y padre de Usman, relató los hechos a AsiaNews. El día del asesinato, Yasmeen salió de la casa alrededor de las 10.30 y se encontró con Ishrat Bibi, quien llevaba un palo en la mano y comenzó a atacar y golpear a su vecina. Dos meses antes, ambas habían discutido por el desagüe en la calle.
En un determinado momento, Ishrat Bibi llamó a sus dos hijos, Hassan Shakoor Butt y Khizar Shakoor Butt, quienes salieron con sus armas y dispararon entre 20 y 21 balas contra Yasmeen. El hijo de esta última, Usman, salió de la casa y al ver a su madre sin vida fue a ayudarla, pero a él también le dispararon.
Shabeer Masih dice que su hijo permaneció con vida cerca de veinte minutos, pidiendo ayuda, pero nadie en el pueblo movió un dedo; pasó un automóvil, pero nadie intentó llevar a su hijo al hospital (foto 1). Usman se había convertido en padre de una niña hace apenas una semana y tenía otra hija de tres años. “Toda la familia era muy amable y tenía buenas relaciones con la gente del pueblo”, agrega Shabeer llorando.
Por el contrario y según diversos testimonios, Ishrat Bibi es conocida como una mujer belicosa y despectiva. Había llegado a la aldea de Gujranwala hace tres años y es la esposa de Shakoor Butt, un hombre casado dos veces que vive en Basti Qudratabad Wazirabad.
En la comisaría de Ahmed Nagar, Shabeer Masih presentó una denuncia contra Ishrat y Hassan, y ambos fueron arrestados.
El 10 de noviembre, cientos de cristianos y representantes de la sociedad civil asistieron al funeral de Yasmeen y su hijo. La Oficina de Justicia y Paz de Gujranwala está ayudando a la familia y les ha ofrecido asistencia legal.
Daud Bhatti, activista de derechos humanos, condenó este brutal ataque contra miembros de una minoría y afirmó que este tipo de violencia aumenta día a día. “El gobierno y el estado - dijo - guardan silencio sobre el tema de las minorías, y eso es una señal de sus intenciones negativas. Esta pobre familia tiene derecho a la justicia y los culpables deben ser castigados de acuerdo con la ley”.
Para Mariyam Kashif, profesora y activista, hace falta “una reforma del plan de estudios para eliminar todos los aspectos de odio y desprecio. Solo así podremos educar y abrir los corazones, cambiando la mentalidad de nuestra sociedad. Necesitamos comunidades justas, que promuevan la paz y la fraternidad, y que convivan en paz”.














