Colombo (Agencia Fides) - El recuerdo de la injusta ejecución de Rizana Nafeek "debe persuadir al gobierno de Sri Lanka a votar a favor de la moratoria sobre la pena de muerte y unirse a los muchos países que ya la han abolido". Es la esperanza expresada por John Rankin, Alto Comisionado Británico para Sri Lanka (embajador en los países de la Commonwealth - ndr), con motivo del 14° Día Mundial contra la Pena de Muerte, celebrado ayer.
Si bien el Código Penal prevé la ejecución, desde 1976 no son muchos los casos de condenas a muerte. Según Rankin esto no es suficiente. "A finales de este año - dijo - la Asamblea General de la ONU votará la quinta resolución sobre una moratoria del uso de la pena capital. La tendencia es clara: en 2012, unos 111 países votaron a favor, el más alto número reunido. Esperamos que Sri Lanka se unirá a ellos".
El año pasado Rizana Nafeek, una joven camarera de Sri Lanka, fue ejecutada en Arabia Saudí. La joven musulmana fue condenada a muerte desde 2007 por el presunto asesinato de un bebé. En vano muchas peticiones de clemencia llegaron desde el gobierno de Sri Lanka y la comunidad internacional.














