Con la guerra en Yemen, Arabia saudita oculta las tensiones internas
El conflicto en Yemen sirve a Arabia saudita para ocultar sus problemas internos, primero entre todos, la desigualdad de clases y el sectarismo religioso. La familia real ostenta el lujo más absoluto, mientras que el 20% de la población vive en la pobreza. Muchos sauditas descontentos al ejército de los “foreign fighters” del Estado islámico (EI). El 15% de la población es de religión chiíta y sufre pesadas restricciones de parte del Estado sunnita. El lúcido análisis de Afshin Shahi, Director del centro de estudios de política islámica y Profesor de Relaciones internacionales y de Política del Medio oriente en la Universidad de Bradford.


