¿Partido comunista? No gracias. Para servir al pueblo basta ser cristianos
Inscribirse al Partido comunista garantiza la posibilidad de trabajo, de carrera, de reconocimiento social. Pero la Constitución del Partido prohíbe a los miembros creer en cualquier religión. Los cristianos que logran entrar en el Partido viven una doble vida, escondiendo o abandonando su fe. Pero hay cristianos que eligen un trabajo sin la tarjeta del Partido o hasta un compromiso de por vida en la misión.








