La misión no es clerical y se juega en la relación Iglesia-mundo. Todo el resto es inútil.
El Secretario general de la Pontificia Unión Misional comenta el discurso pronunciado por el Papa Francisco en ocasión del centenario de la fundación. Es necesario pensar seriamente en cómo renovar y reformar las estructuras misioneras de la Iglesia, y para hacerlo, se necesita volver al Concilio Vaticano II y, sobre todo, aplicarlo. La misión no sólo es la identidad de la Iglesia, sino que es la modalidad ordinaria con la cual la Iglesia está en el mundo. O donde sea que este mundo se encuentre.








