Beijing y la Santa Sede: señales positivas, pero hay un silencio que pesa
Los tres recientes nombramientos de obispos indican una voluntad de no ruptura. Pero el acuerdo con el Vaticano ni siquiera es mencionado por la República Popular China. Mientras acaba de entrar en vigor un "plan quinquenal" para los católicos que cita a Xi Jinping en lugar del Papa e invoca un "fundamento teológico" a una sinicización que en realidad no es más que una adaptación a la política del Partido.


