La fe de los jóvenes chinos crece, en medio de tentaciones de materialismo y ateísmo
Una muchacha relata su experiencia de vida: nacida en una familia cristiana, no tiene amigos que compartan sus valores religiosos. Y la sociedad la mira como a una extraña. Con su llegada a una gran ciudad, las cosas empeoran: “Por una parte, están Dios y mi madre; por otra, la propaganda y las dificultades de todos los días”. Un grupo de oración la ayuda a cambiar de dirección: hoy está comprometida en la pastoral juvenil de su diócesis. Un testimonio recogido por la publicación trimestral Tripod, de la diócesis de Hong Kong. Traducción al español a cargo de AsiaNews.








