Mensaje de solidaridad de Mons. Isao Kikuchi a la Iglesia de Myanmar. “Estoy impresionado por la gran dedicación y el compromiso del pueblo”. Un pedido al gobierno japonés.
Diez años después del terremoto y del tsunami que devastaron la costa pacífica del norte de Japón, la cuestión del significado y la comunidad siguen siendo un tema candente para las personas que han regresado y para aquellas que sufrieron las heridas del desastre. Se están reconstruyendo las casas, las carreteras y el entorno, pero la gente está sola y no todos han regresado. Mons. Kikuchi subraya el compromiso y la fraternidad de las comunidades cristianas, un lugar de esperanza.
Desde 1998 al año 2010, más de treinta mil personas se sintieron llevados a quitarse la vida. Según una reciente investigación del gobierno, sólo el 20% de los suicidios sucedieron por motivos económicos. El 60% se debieron a motivos relacionados con la salud física y la depresión.