Teherán (AsiaNews) - Las autoridades iraníes han arrestado a cuando menos 13 personas, a quienes se las acusa de haber suscripto dos cartas abiertas publicadas a partir del pasado mes de junio, en las cuales se pide al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, dar un paso al costado y dimitir. Los detenidos, que participan de un grupo de 28 activistas políticos de la República Islámica, fueron llevados por hombres de Seguridad y de momento no se tienen informaciones sobre su paradero ni sobre las acusaciones por las que deberán responder ante la justicia.
La primera carta data del 11 de junio y fue firmada por 14 activistas en Teherán y Mashhad, uno de los centro religiosos más importantes del país. En ella se pide la dimisión del líder supremo y reformas constitucionales. La petición continúa con la afirmación de que el régimen (teocrático) en el poder “sigue impermeable a las reformas” y mantiene a la nación bajo el yugo de la “dictadura de un individuo”.
Entre los que suscribieron la carta, se cuentan el cineasta Mohammad Nourizad, Gohar Eshghi -madre del activista Sattar Beheshti, muerto por la torturas recibidas mientras se encontraba bajo custodia policial- y Hoorieh Farajzadeh -hermana de la activista Shahram, asesinada durante las protestas estalladas tras la reelección de Mahmoud Ahmadinejad en las elecciones presidenciales del 2009.
De los 14 activistas y firmantes, al menos seis fueron arrestados por la publicación del texto. Ello son: Hashem Khastar, Mohammad Nourizad, Mohammad Hossein Sepehri, Hoorieh Farajzadeh, Javad La’al Mohammadi, y Abbas Vahedian Shahroudi. Algunos de ellos incluso postearon un video en las redes sociales, explicando los motivos que los llevan a exigir una forma de gobierno distinta.
La segunda carta abierta está fechada el 9 de agosto y es obra de 14 feministas activas en el sector de los derechos civiles y de las mujeres. Reafirmando el apoyo a la primera carta de petición y a sus firmantes, las promotoras afirman que están “resueltas a decir No a la República Islámica” y prometen continuar la batalla “de forma no violenta, hasta que sean atendidos los reclamos”.
Para los promotores, el Estado es equiparable a un “régimen contra las mujeres” que se ha consolidado a lo largo de 40 años de “dominio islámico totalitario”, llevando a una “exclusión inhumana de la mitad de la población”. Además, piden el fin de la República Islámica tal como la conocemos y la redacción de una nueva Constitución que siente las bases de una nación “donde se reconozcan la dignidad, la identidad y la igualdad de derechos en todos los sectores”.
De las 14 activistas que suscribieron la carta abierta, al menor siete fueron detenidas por las fuerzas de seguridad: Shahla Entesari, Shahla Jahanbin, Fatemeh Sepehri, Narges Mansouri, Farangis Mazloom y Giti Pourfazel. Esta última, un día antes de ser detenida había brindado una entrevista a Radio Farda, en la que llamó una vez más a exigir una democracia, la libertad de pensamiento y de expresión, cuando la realidad es que “los derechos de las personas son pisoteados”.
Las autoridades iraníes han confirmado la ola de arrestos, rotulando a los activistas como “agitadores” al servicio de “grupos contra el Estado”; sin embargo, desmienten la versión según la cual los detenidos estarían vinculados al pedido de dimisión de Khamenei. “Los motivos por los que se procedió a efectuar los arrestos en Mashhad - afirma un funcionario local- residen en los contactos de esta personas con grupos extranjeros, con miras a un golpe de Estado. No tiene nada que ver con su carta al líder”.














