Yakarta (AsiaNews) - En una controvertida sentencia emitida anoche, la Corte Constitucional de Indonesia (MK) rechazó formalmente un recurso contra la idoneidad administrativa del vicepresidente Gibran Rakabuming Raka para las elecciones presidenciales de 2024. Los jueces determinaron que los demandantes que cuestionaban la candidatura del hijo mayor del ex jefe de Estado Joko "Jokowi" Widodo -hoy dedicado a la política tras los años de liderazgo de su padre- carecían por completo de legitimación para actuar. La sentencia no implica la inhabilitación de Gibran ni afecta al cargo que ocupa actualmente. Sin embargo, los argumentos de la Corte han generado dudas sobre la documentación relativa a su nivel de estudios que presentó al registrarse como candidato a la vicepresidencia.
Los jueces no encontraron pruebas convincentes de que el número dos del presidente Prabowo Subianto haya obtenido un diploma. Tampoco constarían documentos alternativos, como un certificado u otro comprobante expedido por una institución extranjera, que acrediten la finalización de estudios equivalentes a la educación secundaria superior, tal como exige la legislación electoral indonesia.
El juez constitucional Arsul Sani afirmó que el certificado de asistencia y los demás documentos presentados durante el proceso de candidatura no constituían pruebas de la obtención del título académico ni de la finalización de la educación secundaria. Los documentos presentados por el actual vicepresidente, de hecho, acreditaban "solo" su participación en un programa educativo. Sin embargo, la Corte dictaminó que Gibran no podía ser inhabilitado en el marco de este procedimiento.
El juez constitucional Adies Kadier declaró que la condición de candidato de Gibran había dejado de existir en el momento en que fue elegido, asumió el cargo y prestó juramento como vicepresidente el 20 de octubre de 2024. Por consiguiente, la Corte remitió la cuestión relativa a la documentación académica a otras instituciones con autoridad constitucional. De este modo, aunque reconoce el problema derivado de la falta de títulos, la sentencia no interviene al respecto y deja en manos de otras instituciones la decisión efectiva.
El caso, registrado con el número 01/PHPU.PRES-XXIV/2026, había sido presentado inicialmente por el ex viceministro de Justicia y Derechos Humanos Denny Indrayana, el Comité Independiente de Monitoreo Electoral (KIPP), el Partido Ummat y varios ciudadanos. Los demandantes habían pedido a los jueces que inhabilitaran a Gibran, anularan varias decisiones de la Comisión Electoral General (KPU) relativas a su candidatura e invalidaran su toma de posesión como vicepresidente.
La Corte afirmó que tenía competencia para examinar el caso, pero determinó que los demandantes carecían de la legitimidad procesal necesaria. Sin embargo, la sentencia abrió un debate más amplio sobre la verificación de las credenciales de los candidatos y los mecanismos legales disponibles cuando surgen dudas sobre los documentos de candidatura una vez concluido el proceso electoral y vencidos los plazos para presentar recursos.
El Institute for Development and Democracy Advocacy (LAPD) declaró que el caso debería considerarse una oportunidad para mejorar el sistema de verificación electoral de Indonesia. El director ejecutivo del LAPD, Kaka Suminta, afirmó que la democracia "debería aprender" de este proceso, en lugar de interpretar el fallo "simplemente en términos de victoria o derrota".
La organización solicitó la adopción de un sistema de verificación basado en pruebas concretas, especialmente para los documentos expedidos por instituciones educativas extranjeras. Esta verificación debería garantizar una trazabilidad completa, que incluya los documentos originales, la institución emisora, la situación de la obtención del título, la evaluación de equivalencia y la documentación presentada ante la KPU.
Además, el LAPD propuso una revisión posterior de la gestión electoral, que se realizaría después de cada proceso electoral para detectar "puntos críticos" en los procedimientos de verificación y en los mecanismos de corrección, sin permitir que los resultados electorales puedan impugnarse indefinidamente. Según la organización, la reforma electoral debería definir claramente qué instituciones están autorizadas para examinar los títulos de los candidatos, cuáles son los procedimientos y estándares probatorios que deben aplicarse y cuáles son las consecuencias legales si se detectan irregularidades graves después de vencidos los plazos para presentar recursos electorales.
Además de la cuestión de los títulos académicos, la candidatura del primogénito del expresidente Widodo ya había sido motivo de polémica en vísperas de las elecciones porque Gibran -que entonces era alcalde de Surakarta- tenía "solo" 36 años, muy por debajo de los 40 requeridos para aspirar al cargo.
A comienzos de febrero de 2024 intervino el Consejo de Ética Electoral (DKPP), que determinó que, aunque se habían infringido las normas -la Corte Constitucional había intervenido modificando a último momento las reglas para permitirle competir, abriendo la candidatura a los menores de 40 años-, la candidatura seguía siendo "legítima". La decisión desató una ola de protestas, a la que también se sumaron sectores académicos de Java e incluso la Asociación de Universidades Católicas de Indonesia.



















