Manila (AsiaNews)- La Iglesia católica de Filipinas “no hace política y no sostiene a ningún candidato en las elecciones. Los obispos ni los sacerdotes no tienen el permiso de dar indicaciones de voto, porque se trataría claramente de una injerencia en la política nacional”. Lo escribe el presidente de la Conferencia episcopal, Mons. Rómulo Valles, en respuesta a algunas indiscreciones de la prensa que querrían en “primera línea” en el debate político.
Las elecciones de medio plazo- a mitad del mandato presidencial obtenido el 2016 por Rodrigo Duterte- se realizarán la semana próxima. Los electores están llamados a renovar el Senado: los sondeos publicados en los días pasados dan una neta preferencia al presidente en cargo y a su equipo político. Algunos comentadores temen que, con un reforzamiento de Duterte, en el país podría volver la pena de muerte.
Los obispos, escribe Mons. Valles, “continúan apelando a todos los filipinos. Pedimos a nuestros fieles votar en modo sabio en las próximas elecciones. Continuamos rezando para que haya elecciones honestas, pacíficas y creíbles. Los cristianos están llamados a interesarse sobre el proceso político y esto quiere decir que pueden hacer campaña electoral por los candidatos que consideren mejores”.














