Hanoi (AsiaNews) – Una encuesta dirigida a alumnos de escuelas primarias y de nivel medio sobre la donación de órganos y tejidos humanos ha desatado una ola de protestas en Vietnam. El punto central de la controversia es una propuesta de reforma de la ley de trasplantes que permitiría a los menores donar tejidos en determinadas circunstancias, pero, sobre todo, el modo en que las autoridades decidieron recabar la opinión de los niños.
La encuesta, organizada por el Ministerio de Salud en colaboración con la Asociación Vietnamita para la Protección de los Derechos del Niño y el Comité Central de la Unión de Jóvenes Comunistas de Hồ Chí Minh, comenzó el 12 de octubre. En los días siguientes, numerosas escuelas recibieron instrucciones para distribuir el cuestionario a los alumnos.
Una comunicación del Consejo de Jóvenes Pioneros de Hồ Chí Minh, publicada en las redes sociales el 22 de octubre, fijaba el 25 de octubre como fecha límite para participar e instaba a los centros educativos a alcanzar al 100 % de los alumnos. Las instrucciones especificaban que los niños debían responder por su cuenta, sin intervención de los docentes.
Las preguntas sobre la donación y el consentimiento de los menores
El cuestionario solicitaba a los participantes su nombre completo, sexo, año de nacimiento, etnia, lugar de residencia y nivel escolar. A continuación se les pedía que expresaran su opinión sobre algunas disposiciones previstas en la reforma, eligiendo entre las opciones "razonable", "no razonable" y "otra".
Entre las propuestas sometidas a consideración de los alumnos figuraban la posibilidad de que los jóvenes de entre 15 y 17 años donaran tejidos regenerables a familiares y la de que los menores de 15 años realizaran donaciones del mismo tipo exclusivamente a sus padres o hermanos.
Una de las cuestiones más controvertidas fue la formulación de la pregunta sobre la donación de órganos y tejidos después de la muerte cerebral o circulatoria. En este caso, las opciones de respuesta no contemplaban expresamente el rechazo: los niños que se oponían a la posibilidad de donar solo podían manifestarlo seleccionando la opción "otra".
Además, el cuestionario introducía el tema señalando que los órganos y tejidos de los menores serían especialmente adecuados para los trasplantes pediátricos y podrían ofrecer a otros niños una posibilidad de sobrevivir.
Las protestas de los padres en las redes sociales
La forma en que se llevó a cabo la encuesta provocó fuertes reacciones en las redes sociales. Muchos usuarios la interpretaron como un intento de obtener el consentimiento de los niños sin involucrar debidamente a sus familias.
Algunos padres cuestionaron la capacidad de los niños pequeños para comprender temas complejos como la muerte cerebral, la muerte circulatoria y las consecuencias de la donación. Otros denunciaron la falta de información clara sobre la recopilación de datos personales, la finalidad del cuestionario y las garantías previstas para proteger a los participantes.
El 21 de octubre, la ministra de Salud, Đào Hồng Lan, presentó el proyecto de ley ante la Asamblea Nacional. Actualmente, la legislación vietnamita solo permite donar tejidos y órganos a las personas mayores de 18 años.
La propuesta introduce excepciones limitadas para los menores. En el caso de la donación en vida, solo se permitiría donar tejidos regenerables, como las células madre hematopoyéticas, a familiares, y únicamente si no hubiera un donante adulto compatible. También se exigiría un proceso de asesoramiento y el consentimiento tanto del menor como de su representante legal.
La reforma excluye expresamente la extracción de riñones, hígado, corazón, pulmones y otros órganos sanos de menores vivos.
En cuanto a la donación después de la muerte, el proyecto exige que el menor haya registrado o expresado su voluntad de donar antes del fallecimiento y que sus padres o tutores hayan dado su consentimiento.
La necesidad de proteger a los niños
La Comisión de Cultura y Sociedad de la Asamblea Nacional subrayó que los menores, especialmente los niños, necesitan una protección especial y que su oposición debe prevalecer siempre. También advirtió sobre las posibles consecuencias psicológicas y sociales de registrar a menores como donantes y recomendó actuar con especial cautela cuando la muerte se produce en circunstancias desconocidas o presenta posibles indicios de violencia o abuso.
El 23 de octubre, el Ministerio de Salud defendió la propuesta y consideró legítimas las preocupaciones relacionadas con el tráfico de órganos y tejidos humanos. Según el ministerio, el objetivo no es fomentar las donaciones por parte de los niños, sino establecer un marco jurídico riguroso.
Sin embargo, el comunicado no aclaró por qué la encuesta solicitaba información personal detallada, cómo se utilizarían los datos recopilados ni por qué se había fijado como objetivo la participación de todos los alumnos.



















