Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - Esta mañana, durante el Ángelus, León XIV dedicó una amplia reflexión a la solemnidad de Todos los Santos, que se celebra hoy. Recordó a la "multitud" de santos y santas que "abarca los más variados orígenes, culturas y situaciones de vida", y afirmó que "la santidad no es un privilegio para unos pocos, sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos". Más de 25.000 fieles acudieron a la plaza de San Pedro, en el centro de la cual se encuentra el espacio de obras destinado a preparar el tradicional pesebre navideño.
Santos ricos del amor de Dios
Los santos y las santas forman una familia animada por la "alegría", dijo el Papa en este día -1 de noviembre- en que se honra la memoria de todas las personas santas de la historia cristiana, incluidas aquellas que no han sido canonizadas o que permanecen en el anonimato y solo Dios conoce. "Resulta imposible “contar” la multitud de estos hermanos y hermanas, y no solo en términos numéricos: la santidad, de hecho, no se puede reducir a ningún cálculo, porque así es el bien que todos los santos han difundido a su alrededor en el mundo". No por casualidad, la liturgia de hoy habla de una "muchedumbre inmensa".
León XIV comentó el Evangelio del día (Mt 5,1-12a), que los recuerda como "pobres de espíritu, pero ricos en el amor de Dios". Con "rostros surcados por las lágrimas, pero consolados en la oración". También como personas "mansas frente a la violencia" y "hambrientas de justicia". Todos los santos que hoy recordamos están "dispuestos al perdón y abrazados por la misericordia. Desarmados en el corazón, pero protegidos por Dios. Constructores de paz, a quienes Dios llama por su nombre. Perseguidos y ofendidos, pero fuertes en la fe y en la caridad", afirmó.
El Papa anunció finalmente que mañana por la tarde, en la Conmemoración de todos los fieles difuntos, celebrará la misa en el Cementerio del Verano, en Roma. "En estos días sintámonos unidos en la comunión de los santos a la inmensa familia de los hermanos y hermanas que nos han precedido en la peregrinación terrena, y recemos por los difuntos, especialmente por aquellos a quienes nadie recuerda", dijo.
"Encomendemos a María a todos aquellos que sufren a causa de la guerra"
Después del Ángelus, desde la ventana del Palacio Apostólico Vaticano, León XIV recordó la acción humanitaria en favor de la población civil de la ciudad de Oleshky. Desde esta localidad del sur de Ucrania, castigada por la guerra, fueron evacuados varios civiles. "Espero que la colaboración entre las partes, que hizo posible este necesario gesto de humanidad, aumente la voluntad de diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas de paz concretas. Encomendamos a María, Reina de la Paz y de todos los Santos, a todos aquellos que sufren a causa de la guerra en todo el mundo".
El Papa también recordó los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se celebran desde ayer y hasta el 13 de noviembre en Dakar, Senegal. El evento está dedicado a jóvenes atletas de entre 15 y 18 años. "Es el primer evento olímpico organizado en el continente africano -explicó Prevost-. Además de las competencias, estos Juegos incluyen encuentros educativos y culturales para promover los valores olímpicos y la comprensión entre los jóvenes de todo el mundo. ¡Aquí, una vez más, vemos un rayo de esperanza en el mundo del deporte! Saludo cordialmente y bendigo de corazón a todos los participantes".
León XIV también recordó la Misión con los pobres, una gran iniciativa de solidaridad y oración promovida por los Frailes Menores en Roma, del 8 al 15 de noviembre. "Felicito a los hijos de san Francisco que, con esta iniciativa, ponen a los pobres en el centro, como lo hicieron el Señor Jesús y san Francisco de Asís", afirmó después del Ángelus.



















