Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - La semana pasada, en Lourdes, el papa León XIV había pedido rezar el Santo Rosario por la paz durante el mes de octubre. Esta mañana, después del rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico Vaticano, renovó la invitación, "por la intención particular de que cesen las guerras y se construya la paz". El Pontífice pidió rezar especialmente "por Tierra Santa y por las víctimas inocentes de la violencia".
Además, Prevost agradeció a los niños y niñas que se han unido y que se unirán a la iniciativa. Lo hizo ante unos 15.000 fieles que llenaban la plaza de San Pedro y miraban hacia la ventana. En referencia particular a la iniciativa de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada titulada "Un millón de niños rezan el Santo Rosario", dijo: "Sigamos todos su ejemplo, invocando la intercesión de la Virgen María para que los pueblos sean liberados del flagelo de la guerra".
Amoris laetitia, diez años después
Después del Ángelus, Prevost mencionó también el encuentro que se celebrará en el Vaticano en los próximos días con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia (2016) del papa Francisco. Participarán los jefes de las Iglesias orientales católicas y los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo. "Será un momento de discernimiento sinodal, para identificar los pasos que hay que dar para anunciar hoy el Evangelio a las familias y a las generaciones jóvenes", dijo. Y encomendó a la oración a "las familias que, con la ayuda de Dios, son signo de esperanza y riqueza inestimable para la Iglesia y la sociedad".
Hoy, 4 de octubre, se celebra la memoria litúrgica de san Francisco de Asís. El Papa dijo que sentía una gran alegría por las numerosas iniciativas que conmemoran el octavo centenario del tránsito del Pobrecillo. "Recuerdo, en particular, las que se llevaron a cabo en Asís, con la presencia de las más altas autoridades del Estado italiano —dijo León XIV—. Y saludo también a los radioaficionados de Asís y Foligno que difunden el mensaje de paz de san Francisco".
San Francisco hoy sigue dando frutos
Antes de la oración mariana, el Papa comentó la parábola de los labradores malvados que presenta el Evangelio del día (Mt 21,33-43). En sus palabras, Jesús mismo recuerda el salmo que dice: "La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en piedra angular". "Precisamente lo descartado se convierte en el fundamento que lo sostiene todo. Este es el modo en que el Todopoderoso guía la historia, socorriéndonos en todas nuestras caídas: ¡Dios nunca desecha nuestra vida!", dijo.
León XIV explicó que la "viña que hay que cultivar con justicia" a la que se refiere la parábola "es la Iglesia, que construimos o dañamos con nuestras decisiones". Y continuó diciendo: "A este respecto, precisamente hoy, en el octavo centenario de su muerte, deseo recordar a un trabajador que se dedicó con gran fruto en la viña del Señor: san Francisco de Asís, a quien el propio Jesús le pidió que reparara su Iglesia. Inspirado por el Crucificado, Francisco edificó ante todo su propia vida sobre el fundamento de Cristo, compartiendo su pobreza, su alegría y sus sufrimientos, hasta recibir el signo místico de los estigmas". Francisco reparó la Iglesia "sanando las grietas de la discordia con el testimonio del amor fraterno", añadió.
"Queridos amigos: el carisma de san Francisco aún hoy, después de ocho siglos, da fruto; de ello dan testimonio no sólo la gran y dinámica familia franciscana, sino también los numerosos dones que su legado espiritual difunde entre el Pueblo de Dios", continuó el Papa esta mañana, antes del Ángelus. "Por eso, mientras celebramos el Año Jubilar Franciscano, pidamos con perseverancia el don de la paz y comprometámonos sinceramente a construir la concordia entre los pueblos".


















