Tokio (AsiaNews/Agencias).- Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió esta tarde el suroeste de Japón, en la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. Se teme que haya víctimas y numerosos heridos, sobre todo a causa de una explosión que se produjo después del sismo en un centro comercial de la cadena Aeon, en Kashima. El techo del segundo piso se derrumbó y, según las primeras informaciones, habría más de 50 heridos.
El temblor principal se produjo a las 16.27, con epicentro en la prefectura de Kumamoto, a unos 10 kilómetros de profundidad. El sismo alcanzó una intensidad máxima de 7 en la escala sísmica japonesa en las localidades de Uki y Hikawa. Ese nivel indica una situación de peligro extremo: las personas no pueden permanecer de pie ni desplazarse sin arrastrarse, y la fuerza del movimiento puede lanzarlas al suelo.
No se registraba en Japón un nivel de intensidad 7 desde enero de 2024, cuando un violento terremoto sacudió la península de Noto, en la zona central del país.
Los bomberos de Uki informaron de que recibieron numerosas llamadas de emergencia inmediatamente después del sismo. Varias personas podrían haber resultado heridas y los equipos de rescate comenzaron a inspeccionar la zona. Las autoridades locales y la compañía eléctrica informaron que unas 48.000 viviendas de la prefectura quedaron sin suministro eléctrico.
El terremoto también se sintió con fuerza en Yatsushiro, una localidad de la misma prefectura donde desarrolla su ministerio el P. Ferruccio Brambillasca, misionero del PIME. La comunidad del PIME en Japón informó de que tanto él como el P. Giuseppe Piazzini, otro misionero que vive en esa zona del país, se encuentran bien. "Pero también se produjeron daños en la iglesia y en la casa parroquial de Yatsushiro, donde vive el P. Ferruccio —informaron desde Tokio—. Encomendamos al Señor a todas las personas afectadas por este terremoto y recordamos en nuestras oraciones al P. Ferruccio, a la comunidad cristiana y a todos los que están viviendo estas horas de dificultad".
El terremoto también se sintió en las prefecturas vecinas: alcanzó una intensidad superior al grado 5 en la prefectura de Kagoshima e inferior a 5 en las prefecturas de Fukuoka y Saga.
En una conferencia de prensa, la Agencia Meteorológica de Japón advirtió sobre el riesgo de derrumbes de edificios y deslizamientos de tierra, y exhortó a la población a mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas de intensidad similar en los próximos días.
La prefectura de Kumamoto ya sufrió una grave emergencia sísmica en 2016, cuando dos terremotos consecutivos de magnitudes 6,5 y 7,3 causaron 270 víctimas y cuantiosos daños.


















