Disculpas oficiales de Abe, ante las familias de los leprosos segregados entre 1907 y 1996
Los enfermos eran recluidos en sanatorios; las familias tenían dificultades para el ingreso escolar, para encontrar empleo y contraer matrimonio. Para el premier, ellos tuvieron que soportar “prejuicios extremadamente graves y discriminaciones en la sociedad”. Una sentencia del tribunal de Kumamoto reconoce una indemnización para los parientes.








