Bangkok, ni siquiera la pandemia frena el mercado de los amuletos
El 70% de los tailandeses los usan, alimentando un comercio que mueve más de mil millones de euros. Y en la era de Covid-19, las ventas online también están en alza.
El 70% de los tailandeses los usan, alimentando un comercio que mueve más de mil millones de euros. Y en la era de Covid-19, las ventas online también están en alza.
Gobierno tailandés: cárcel para los que se oponen "irregularmente" a la junta militar de Naypyidaw. Y los prófugos de Myanmar seguirán siendo bienvenidos "sólo si la comunidad internacional proporciona los medios económicos". Bangkok ha sido un punto de referencia para los movimientos y los medios de comunicación en el exilio, pero ahora las relaciones entre Prayut y el general Min Aung Hlain son cada vez más estrechas.
Preocupación por la difusión del coronavirus y un número de casos positivos que sigue duplicándose cada semana desde principios de agosto. El equipo de trabajo local ha dispuesto un aumento de las pruebas y cuarentenas estrictas, pero sigue apuntando sobre todo a la sensibilización y la disciplina de la población.
En el Parlamento, el Primer Ministro se defendió de las críticas por la peor crisis económica desde 1997. Como única causa, señaló el bloqueo turístico provocado por la pandemia. Los rumores de un posible acuerdo entre la oposición y miembros del partido gobernante Palang Pracharath para retirar el apoyo al ex general y a varios ministros de su gabinete.
La cifra surge del informe mensual de Bloomberg sobre 53 países con un nivel de desarrollo alto o medio. Con más de 1,7 millones de casos registrados y 16.382 víctimas de la pandemia, Malasia presenta cifras similares a los de Japón aunque su población es cuatro veces inferior.
Así lo decidió el Estado de Selangor para favorecer la separación de la esfera religiosa de la esfera pública. En efecto, en los últimos años se ha intensificado en Malasia la polarización y la radicalización, entre otras cosas porque los gobiernos han puesto "la identidad malaya" (es decir islámica) como centro de sus políticas.
A partir de hoy se podrán producir, vender y consumir las hojas -pero no los concentrados- del opiáceo utilizado en las zonas rurales. La decisión llega al final de un agrio debate en un país donde el consumo de drogas es severamente penalizado. La crisis agrícola provocada por el COVID-19 fue un factor que pesó en la decisión.
Thanathorn Juangroongruangkit, quien fundó el Future Forward Party en 2018, había planteado dudas sobre el uso de la vacuna producida en Tailandia por una empresa de la familia real. Podrían condenarlo a 15 años de cárcel. Los activistas denuncian el uso cada vez más recurrente de este tipo de cargos para silenciar las críticas contra el ejército y la monarquía.
Fracasó el último intento de obtener el respaldo de ambos partidos. El jefe de gobierno de Malasia presentó su renuncia al rey, que había dispuesto la reapertura del parlamento. Fue decisiva la falta a apoyo del Umno - partido que dirigió el país durante 60 años - pero también la mala gestión de la pandemia.
El Tribunal civil invalidó el decreto utilizado por el gobierno para reprimir a la oposición, pero no prohibió las balas de goma utilizadas por la policía contra los manifestantes. La población expresa su malestar por la situación económica: según los expertos, para fin de año habrá un millón más de desocupados.
El primer ministro de la ciudad-estado difundió un mensaje en video con motivo del día de la independencia. La pandemia ha profundizado las grietas dentro de la sociedad. Preparan medidas de ayuda para los trabajadores migrantes y los grupos de bajos ingresos.
El gobierno acaba de emitir un decreto de emergencia que utiliza para controlar la opinión pública. También se lo critica por la desastrosa gestión de la pandemia. Brotes en las cárceles: este año concederán el indulto a 200 mil presos.
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