Mueren dos obispos chinos ancianos: Mons. Li Jiantang de Taiyuan y Mons. Xie Tingzhe de Urumqi
Ambos pasaron decenas de años en campos de trabajo forzado. Mons. Li dedicó su vida a hacer que renacieran la diócesis de Taiyuan, el clero y las religiosas. Mons. Xie es un obispo subterráneo, reconocido por la Santa Sede, pero no por el gobierno. Quiso ser obispo en la misma zona donde estuvo prisionero por más de 20 años.








