La Z se utiliza como símbolo universal de apoyo al gobierno ruso y su "operación militar especial" en suelo ucraniano. Un artificioso signo del totalitarismo de Putin. Pero los jóvenes rusos no se prestan a la propaganda del régimen.
Con 5.530 medidas punitivas, Rusia es el país más golpeado del planeta y podría convertirse en un "paria financiero" mundial. Se esperan crisis en todos los sectores, desde la banca hasta la construcción. China no podrá compensar la suspensión de las exportaciones de gas y petróleo ruso a Europa.
Muchos profesores, sacerdotes y artistas ortodoxos reaccionan a la homilía del Patriarca Kirill sobre la guerra y las "invasiones morales" de Occidente. Tras ser inmediatamente censurados y sancionados en Rusia, sus llamamientos fueron difundidos por los fieles del Patriarcado de Moscú que viven en el extranjero. "El cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, está siendo desgarrado por las armas de los soldados rusos". El recuerdo de Solzhenitsyn, quien escribió: "No permitiría que mis hijos participaran en un conflicto con los ucranianos".
La invasión que ordenó Putin divide a Rusia y provoca una brecha generacional: los jóvenes critican el régimen y los mayores apoyan al presidente ruso. Según la propaganda del Kremlin, los ucranianos están bombardeando sus propias casas. El conflicto está destruyendo núcleos familiares en toda Rusia.
El presidente Tokaev conversa con Putin y Zelenskyj. Las autoridades y empresas kazajas están preocupadas por las consecuencias del conflicto y las sanciones occidentales contra Rusia. Kazajistán se encuentra en una situación similar a la de Ucrania en cuanto a los objetivos geopolíticos del Kremlin, y cuenta con una gran población de origen ruso.
Fue el punto de tensión entre Kiev y Moscú antes del ataque ruso. Desde la anexión rusa de Crimea en 2014, Ucrania aprendió a sentirse como una nación realmente unida. El ejército ucraniano barrió con las milicias descontroladas que azotaban el Donbass. Para el Kremlin no será fácil conseguir la victoria.
La asociación humanitaria es un punto de referencia para el pensamiento no-alineado con Putin. Con la invasión de Ucrania, la retórica belicista e hipernacionalista del régimen debe eliminar las voces alternativas. Los activistas de Memorial hacen circular viñetas que ponen de manifiesto la grotesca realidad que los rusos deben afrontar a diario.
La exclusión del sistema bancario Swift y la congelación de los activos del Banco Central ruso -medidas adoptadas por Occidente- suponen un duro golpe para el Kremlin. El riesgo del colapso del rublo y las corridas para vaciar los cajeros automáticos. Estados Unidos y Europa quieren desencadenar una protesta popular para presionar a Putin y forzarlo a negociar.
En muchas iglesias ucranianas del Patriarcado de Moscú no se menciona el nombre del Patriarca Kirill durante las liturgias dominicales. La jerarquía ortodoxa de Moscú no habría aprobado la invasión. El conflicto podría impulsar una reunión de todas las Iglesias de Ucrania.
El responsable de los ortodoxos rusos destaca la necesidad de ayudar a los refugiados y a los necesitados. Su llamamiento a la comprensión mutua entre las partes en conflicto. Para Putin, sin embargo, el ataque era inevitable: es la defensa de los valores rusos frente a la agresión de Occidente.
El 65,2% comparte la posición de la Iglesia autocéfala, que apoya al gobierno de Kiev. El patriarca Kirill (Gundjaev) ha evitado hasta ahora pronunciarse al respecto; ya en 2014 había tomado distancia de la anexión de Crimea.
Mensaje de paz del Metropolitano de Donetsk y Mariupol, ante al peligro de una guerra entre Moscú y Kiev. Hilarion pide salvar el Donbass "unido, trabajador y ortodoxo". Los monasterios deben prepararse para acoger a los necesitados. Los fieles deben tender la mano al prójimo.