Muerte trágica de obispos y curas. El Patriarca Cirilo exige obediencia a las medidas contra el virus.
Todas las estructuras jerárquicas de la Iglesia ortodoxa rusa están luchando con los problemas del “corona”. Moscú, Kiev, Minsk, muchas otras grandes ciudades, los principales monasterios, los seminarios y las academias teológicas. Los curas que desobedecen a las medidas decididas por la Iglesia arriesgan la suspensión o la reducción al estado laical. Un novicio de San Sergio, que se descubrió positivo, se dio fuego. El nivel de confianza del presidente Vladimir Putin descendió al 28,3%.








