Por la pandemia, Beijing cierra 155 lugares de culto y promete acabar con las reuniones ilegales
La decisión se tomó, aún reconociendo que hasta ahora las actividades religiosas han tenido "contagio cero". Por las condiciones - sumamente estrictas - y los controles constantes, muchos sacerdotes se han visto forzados a cerrar las iglesias en Navidad. En las redes sociales circula la acusación de que los católicos son "los que ungen" y propagan el virus. La Asociación Patriótica lo desmiente. Nuevas medidas para acabar con las "actividades ilegales" de las comunidades clandestinas.








