Yakarta (AsiaNews). El incendio en el Parque Nacional de Bromo Tengger Semeru, en el monte Bromo, es uno de los más extensos registrados esta semana en Indonesia. Hasta hoy, viernes 7 de agosto de 2026, se estima que la superficie quemada oscila entre 120 y 127 hectáreas. El fuego ha destruido la vegetación característica del paisaje del Bromo, como la casuarina de montaña, el mentigi, la acacia y diversos arbustos. También se ha extendido desde la regencia de Probolinggo hacia la de Malang.
Indonesia está haciendo frente a una serie de incendios forestales debido a la prolongación de la estación seca, que aumenta el riesgo en todo el país. Se han registrado incendios de gran magnitud en varias zonas, entre ellas el Parque Nacional del monte Gede Pangrango, en la provincia de Java Occidental, y la zona turística de Bukit Lalang Panjang, en la regencia de Ketapang, Kalimantan Occidental.
La sequía, los fuertes vientos y la vegetación extremadamente seca han favorecido la rápida propagación de los incendios. La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) ha emitido una alerta. El fenómeno de El Niño, combinado con la influencia del monzón seco procedente de Australia, ha incrementado la incidencia de sequías e incendios forestales.
Monte Bromo: el incendio afecta a más de 120 hectáreas
El incendio fue detectado por primera vez el 3 de agosto en la zona alta de Watu Gede. Posteriormente se intensificó cerca del sector de Bantengan y se extendió a las áreas circundantes debido a la sequía y los fuertes vientos. Varios frentes de fuego cruzaron el límite entre Probolinggo y Malang, y las llamas avanzaron unos 1,5 kilómetros dentro de la regencia de Malang. Gatot Subroto, director de la BPBD, la agencia regional de gestión y protección civil de Java Oriental, informó que se habían enviado los equipos al lugar poco después de recibir el aviso. Sin embargo, al cuarto día todavía se detectaban varios focos y zonas donde el fuego continuaba ardiendo bajo las cenizas.
El terreno accidentado sigue siendo uno de los principales obstáculos para los bomberos. Algunos focos se encuentran en las empinadas laderas de la caldera, de difícil acceso por tierra. Cientos de efectivos han sido movilizados para contener las llamas. La operación también cuenta con apoyo aéreo. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) ha desplegado dos helicópteros para las tareas de extinción. La BPBD de Java Oriental ha utilizado un dron equipado con un sistema de pulverización de agua, con una capacidad aproximada de 150 litros. Se han abierto cortafuegos para impedir que las llamas se propaguen, mientras se rocía agua sobre las zonas que todavía no han sido afectadas.
Acceso turístico restringido
El incendio ha repercutido directamente en las actividades turísticas en los alrededores del monte Bromo. Para proteger a los visitantes y permitir que los bomberos trabajen con seguridad, se han cerrado o restringido varias rutas de acceso al área turística. El acceso por Jemplang-Coban Trisula, en la regencia de Malang, y por Senduro, en la regencia de Lumajang, se encuentran temporalmente cerrados.
En cambio, los accesos por Cemoro Lawang, en la regencia de Probolinggo, y Wonokitri, en la regencia de Pasuruan, se mantienen abiertos, aunque con restricciones. Los visitantes solo pueden llegar hasta el Mar de Arena, mientras que el área de la sabana está completamente cerrada. Este último incendio forestal en el Bromo ha recordado el grave incendio que se produjo en 2023. En esa oportunidad, una bengala que se utilizó para una sesión de fotos previa a una boda provocó un incendio en la zona de la sabana del valle de Watangan.
Otros incendios registrados
También se ha reportado otro incendio en el Parque Nacional del Monte Gede Pangrango, en la regencia de Sukabumi, Java Occidental. Las llamas comenzaron alrededor de las 14:30 del jueves 6 de agosto en la zona central de la extensión de Suryakencana, uno de los puntos clave de la ruta de ascenso al monte Gede. Un vídeo de nueve segundos en el que se veían las llamas y una densa columna de humo elevándose sobre la hierba seca tuvo amplia difusión a través de aplicaciones de mensajería. El voluntario Aliyudin confirmó el incendio y señaló que el fuego fue rápidamente extinguido antes de que se propagara. Otros voluntarios explicaron que el fuego habría sido provocado por un hornillo de camping.
Excursionistas, vendedores ambulantes, porteadores y voluntarios presentes en la zona se sumaron inmediatamente a los esfuerzos para apagar las llamas con los medios que tenían a su alcance. Aunque el incendio fue sofocado, el incidente llevó a las autoridades del parque a cerrar temporalmente las rutas de ascenso al Monte Gede y al Monte Pangrango.
También se han registrado otros incendios forestales y de tierras en la regencia de Ketapang, en Kalimantan Occidental. El último de ellos arrasó el área turística de Bukit Lalang Panjang, situada entre las aldeas de Pembihingan y Lalang Panjang, en el distrito de Pemahan. La zona es conocida por su belleza natural y sus extensas superficies de hierba alta que cubren las colinas onduladas. Sin embargo, la prolongada estación seca hace que los pastizales sean especialmente vulnerables al fuego.
Una amenaza creciente
Los incendios en el Bromo, el Monte Gede y Ketapang demuestran la creciente vulnerabilidad de los bosques y las zonas naturales turísticas de Indonesia durante los períodos prolongados de sequía. Los incendios provocados por la actividad humana pueden propagarse rápidamente cuando coinciden con vegetación seca y fuertes vientos. En las últimas décadas, Indonesia ha recibido reiteradas críticas de los países vecinos, especialmente Singapur y Malasia, por la gestión de los incendios forestales y de superficie a gran escala en Sumatra y Kalimantan.
El humo procedente de los grandes incendios en Indonesia se ha extendido en ocasiones más allá de las fronteras del país, creando una densa bruma que ha provocado problemas en el tráfico aéreo y serias preocupaciones de salud pública. Los incendios recurrentes ponen de relieve la necesidad de extremar la vigilancia durante toda la estación seca. Los bosques no son simplemente destinos turísticos, sino que son ecosistemas frágiles que pueden tardar años, o incluso décadas, en recuperarse de incendios graves. Por eso, la prevención resulta con diferencia la estrategia más eficaz.


















