Milán (AsiaNews) – En el 55% de los 18 países donde la situación es peligrosa para los cristianos, sus condiciones han empeorado aún más en los últimos dos años. El fenómeno también afecta a numerosos países de Asia. Así lo señala el nuevo estudio "¿Perseguidos y olvidados? Informe sobre los cristianos oprimidos a causa de su fe 2024-2026", publicado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
El estudio examina la situación en países caracterizados por graves violaciones de la libertad religiosa, en los que viven 413 millones de cristianos. De ellos, unos 220 millones están directamente expuestos a la persecución. "Ninguno de los países analizados ha registrado una mejora general", señala el resumen del informe. "En los últimos dos años, la persecución y la opresión de los cristianos se han agravado debido a la violencia extremista, los gobiernos autoritarios y el nacionalismo religioso, factores que ejercen una presión cada vez mayor sobre las comunidades cristianas".
El análisis de los países asiáticos
En el este y sur de Asia, el informe analiza la situación de seis países (Myanmar, China, Corea del Norte, India, Pakistán y Vietnam), a los que se suman otros cuatro de Oriente Medio (Irán, Irak, Siria y Turquía). Entre las fuentes citadas se incluyen varios artículos de AsiaNews. El estudio destaca, en particular, la creciente influencia del nacionalismo religioso. El caso más llamativo es el de India, donde en 2025 se registraron más de 700 episodios de violencia anticristiana. El informe vincula este aumento con la creciente hostilidad social y la proliferación de las llamadas leyes anticonversión que, según las organizaciones cristianas, se utilizan cada vez más para reprimir a las comunidades minoritarias.
En cuanto a Corea del Norte, el informe recuerda que la represión religiosa forma parte del sistema estatal y que los cristianos se ven obligados a practicar su fe en la más absoluta clandestinidad. Una proporción significativa de los detenidos en las cárceles y los campos de trabajo está constituida por cristianos.
Respecto de China, ACN señala que la persecución contra las Iglesias "clandestinas" se ha intensificado, mientras que nuevas normas gubernamentales han reforzado el control del Estado sobre los contenidos y las actividades religiosas. En Vietnam, los indicios de apertura y las declaraciones positivas de las autoridades siguen coexistiendo con la aplicación rígida de normas muy restrictivas. En particular, los grupos cristianos pertenecientes a las minorías étnicas de las tierras altas continúan siendo objeto de una dura persecución.
Peter Bhatti: ¿qué estamos dispuestos a hacer?
El informe advierte contra la tendencia a atribuir toda la violencia contra los cristianos exclusivamente a motivos religiosos. La pertenencia étnica, la inestabilidad política, la pobreza y la competencia por la tierra y otros recursos suelen entrelazarse con la identidad religiosa. Sin embargo, ACN subraya que también se suele subestimar el componente religioso, sobre todo fuera de los países afectados.
En el prólogo, Peter Bhatti, hermano de Paul Bhatti, ministro de Minorías asesinado en Pakistán hace 15 años, destaca la importancia de mantener viva la memoria de los cristianos perseguidos. "Poco antes de ser asesinado —escribe—, Shahbaz dijo: 'Creo en Jesucristo, que dio su vida por nosotros, y estoy dispuesto a morir por una causa'. Se mantuvo fiel a estas palabras hasta su último aliento. Al reflexionar sobre su testimonio, preguntémonos: ¿qué estamos dispuestos a hacer por nuestros hermanos y hermanas perseguidos?".



















