Nagoya (AsiaNews) - El primer rival de los Juegos Asiáticos de Nagoya y Aichi podría llegar desde el Pacífico. Japón debe hacer frente al paso del tifón número 25, que podría alcanzar pronto la principal isla de Honshu y complicar la inauguración oficial de la vigésima edición de los Juegos Asiáticos, prevista para mañana, 19 de septiembre. Los organizadores están preparando planes de emergencia en caso de que el tifón llegue a la zona de Nagoya, donde se espera la presencia de atletas y delegaciones de 45 países.
Pero, más allá del tifón, esta edición presenta numerosas novedades deportivas. El programa incluye 43 deportes, con un total de 469 pruebas con medalla. En comparación con los Juegos de Hangzhou de 2023, el programa incorpora cinco nuevas disciplinas: artes marciales mixtas, pádel, surf, teqball y taekwondo virtual.
Nacido en Hungría hace poco más de diez años a partir de la idea de jugar al fútbol sobre una mesa de ping-pong, el teqball se practica sobre una mesa de superficie curva y los jugadores deben golpear el balón con cualquier parte del cuerpo excepto las manos. El balón puede tocarse como máximo tres veces antes de devolverlo al adversario y no está permitido utilizar consecutivamente la misma parte del cuerpo.
En esta disciplina suelen imponerse los países del sudeste asiático, probablemente debido a su familiaridad con un deporte similar, el sepak takraw, una especie de voleibol que se juega con los pies. Tailandia, que hoy es uno de los países más fuertes en esta disciplina, ha recurrido sobre todo a jugadores y entrenadores de sepak takraw. Muchos movimientos, como las características patadas hacia atrás, se han convertido en un recurso para una disciplina nacida en Europa. Algo parecido ocurre con el críquet, que sigue siendo uno de los deportes más populares en el sur de Asia. Inicialmente el críquet había sido excluido del programa de Nagoya porque no había un estadio adecuado en la zona, pero el comité organizador y el Olympic Council of Asia (OCA) insistieron en mantenerlo, dado que también había sido incluido en el programa olímpico de Los Ángeles 2028. Por esa razón se reconvirtieron algunas instalaciones, entre ellas los campos de béisbol (otro deporte nacido en Occidente, pero sumamente popular en el País del Sol Naciente).
Junto a las disciplinas olímpicas más conocidas, algunos deportes profundamente arraigados en la historia y la cultura del continente siguen ocupando un lugar central. Es el caso del kabaddi, nacido en el subcontinente indio y actualmente popular en India, Pakistán, Bangladés e Irán. Es un deporte de equipo en el que un jugador debe entrar en la mitad del campo contrario, tocar a uno o varios defensores y regresar a su propio campo sin ser bloqueado. La particularidad es que el atacante debe hacerlo conteniendo la respiración y repitiendo el nombre del deporte, kabaddi, para demostrar que no está respirando. Si el atacante inspira, deja de repetir el nombre o se queda sin aliento mientras se encuentra en el campo contrario, queda eliminado y el equipo rival suma un punto.
El programa también incluye el wushu, conjunto de artes marciales chinas, tanto en sus modalidades de formas codificadas como de combate, y el kurash, una disciplina de lucha tradicional de Asia central, que se practica principalmente en Uzbekistán. En cambio, otras disciplinas tradicionales presentes en ediciones anteriores han sido eliminadas. Entre ellas figuran el go, antiguo juego de mesa nacido en China; el xiangqi, ajedrez chino; el bridge y las carreras de botes dragón.
Los deportes electrónicos, en cambio, atraen a las nuevas generaciones. Después que fueron incorporados al programa oficial de los Juegos Asiáticos de Hangzhou, en Nagoya y Aichi, comprenden 11 pruebas y 13 videojuegos, desde League of Legends hasta Pokémon Unite, pasando por PUBG Mobile, eFootball, Street Fighter 6, Tekken 8 y Gran Turismo 7. Esto demuestra la creciente importancia de un sector en el que Asia ha desarrollado algunos de los mercados y comunidades de jugadores más grandes del mundo.
Este año también debutará el taekwondo virtual, en el que los atletas se enfrentan sin contacto físico mediante sistemas de realidad virtual y tecnologías de detección de movimiento, combinando artes marciales y tecnología en un espacio que sigue siendo físico, pero es cada vez más virtual.
El Olympic Council of Asia también tuvo que afrontar una reducción de costos, por lo que, por primera vez, no se construyó una villa para los atletas. Cerca de 17.000 atletas y funcionarios que participarán en los Juegos han sido distribuidos en hoteles, estructuras temporales construidas con contenedores y el Costa Serena, un crucero italiano utilizado como alojamiento para unos 4.000 participantes y atracado en el puerto de Nagoya. Según el OCA, la decisión permitió evitar la construcción de una gran infraestructura que quedaría sin uso una vez terminada la competición, pero ahora se enfrenta al riesgo de tener que afrontar un tifón.
En ese caso, el Costa Serena debería abandonar el puerto y dirigirse hacia aguas más seguras. No se han previsto alojamientos alternativos para los atletas, que por lo tanto tendrían que permanecer a bordo durante el desplazamiento. El mal tiempo también podría obligar a modificar el calendario de las competencias si los atletas no pudieran llegar a los lugares de las pruebas o participar en ellas debido a la evacuación de las instalaciones.

















