Colombo (AsiaNews) - Varios centenares de personas se congregaron el 2 de noviembre frente a la Secretaría Distrital de Batticaloa, en el este de Sri Lanka, para reclamar la restitución de las tierras de Mayilaththamadu y Mathavanai, utilizadas tradicionalmente por los ganaderos tamiles como zonas de pastoreo. La manifestación fue interrumpida por una orden judicial contra once organizadores, pero el conflicto sigue sin resolverse.
En la protesta participaron ganaderos, familiares, representantes de la sociedad civil, activistas y simpatizantes llegados del norte y del sur del país. El eje de la movilización fue el reclamo de que se protejan los pastizales, se desalojen los asentamientos considerados ilegales y se cumplan las decisiones del Comité Distrital de Desarrollo y las disposiciones judiciales relativas a la controversia.
Según la organización no gubernamental Movement for Land and Agricultural Reform (MONLAR), después del fin de la guerra civil algunos grupos de agricultores procedentes de otras zonas del país se habrían instalado en las tierras destinadas al pastoreo y reclamaron su propiedad alegando que formaban parte de sus aldeas ancestrales. Durante la presidencia de Gotabaya Rajapaksa algunas familias también habrían recibido documentos provisionales de adjudicación de tierras, lo que complicó aún más la disputa.
"La ganadería es nuestra actividad tradicional. Antes producíamos grandes cantidades de leche y vivíamos dignamente. Hoy lo hemos perdido todo y no podemos seguir así", contaron algunos ganaderos a AsiaNews.
La crisis ha tenido consecuencias muy graves para la economía local. Antes de la ocupación de los pastizales, la producción diaria de leche alcanzaba unos 5.000 litros; hoy habría caído a entre 300 y 500 litros. La escasez de forraje también redujo la producción por animal, que pasó de unos 20 litros a apenas 5 al día. Más de 3.000 familias que dependen de la ganadería se han visto afectadas por la pérdida de su principal fuente de ingresos, mientras que unos 200.000 animales han perdido el acceso a los pastizales tradicionales.
La controversia también está marcada por graves tensiones. Los ganaderos denuncian ataques contra sus animales, incluidos disparos, heridas con armas blancas y envenenamientos, así como amenazas constantes contra sus familias.
El 20 de mayo, el gobierno anunció su intención de reconocer oficialmente la zona como área de pastoreo y de asignar tierras alternativas de la Autoridad Mahaweli a los agricultores asentados en la región. El 29 de septiembre, el ministro Sunil Handunnetti había confirmado en Batticaloa la aprobación presidencial para publicar el decreto correspondiente y había subrayado que el gobierno no toleraría conflictos alimentados por divisiones étnicas. Sin embargo, según los manifestantes, los compromisos todavía no se han concretado.
Durante la protesta, el secretario distrital se reunió con siete ganaderos, pero estos consideraron insatisfactorio el encuentro. Posteriormente, un tribunal dictó una orden contra once de los organizadores.
El caso volverá a ser examinado por el Tribunal de Apelación el próximo 9 de diciembre, cuando se evaluará la respuesta del gobierno, el decreto oficial y el cumplimiento de los compromisos asumidos previamente por las autoridades. Mientras tanto, para miles de familias tamiles, recuperar los pastizales no es solo una cuestión de propiedad de la tierra, sino una condición indispensable para proteger su trabajo, su subsistencia económica y el derecho a continuar una tradición ganadera profundamente arraigada en la región.



















