El caso Khashoggi: pesar para algunos, júbilo para otros
Para los sirios, el periodista desaparecido (y quizás decapitado) en el consulado saudita de Estambul apreciaba las decapitaciones de Daesh, dado que era un sostenedor del islam político. Cercano a Arabia Saudita, se habría aproximado a los Hermanos Musulmanes y a Qatar. La amistad entre el trono saudita y los Estados Unidos, en peligro. Mohammed bin Salman llega al final del camino. Ayer, Arabia Saudita finalmente habría admitido –después de dos semanas- que Khashoggi fue asesinado.








