La 're-estalinización' del zar Putin, emperador sin ideología
Ante la declinación de las ideologías, el Kremlin responde con el culto a la Gran Victoria. Existen analogías entre el "putinismo" y el fascismo, e incluso rasgos en común con Hitler. Pero insistir en estas similitudes corre el riesgo de oscurecer sus características distintivas. El régimen rechaza las ideas socialistas y ridiculiza la búsqueda de la igualdad. Además ha convertido el mesianismo de la Iglesia ortodoxa rusa en un pilar fundamental de su política.











