Roma (AsiaNews) - "Puerta entre Oriente y Occidente", así definía Juan Pablo II, el primer papa que visitó Azerbaiyán, a este país en 2002. La expresión fue retomada el 2 de octubre de 2016 por el papa Francisco en su discurso durante el encuentro interreligioso en Bakú con el jeque de los musulmanes del Cáucaso y representantes de las demás comunidades religiosas del país. "Aquí se desea preservar el gran patrimonio de las religiones y, al mismo tiempo, buscar una apertura mayor y más fecunda. El catolicismo, por ejemplo, también encuentra su lugar y armonía entre otras religiones mucho más numerosas, signo concreto que muestra que la colaboración, y no el enfrentamiento, ayuda a construir sociedades mejores y pacíficas".
Las visitas recíprocas, las relaciones diplomáticas y los contactos constantes que ambos Estados han cultivado están en la base de dos iniciativas recientes que han favorecido la colaboración de la embajada de Azerbaiyán ante la Santa Sede con diversas instituciones vaticanas. El 28 de septiembre se proyectó el documental "Armonía", en una velada organizada en colaboración con el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, mientras que hoy, en el Museo Etnológico Anima Mundi de los Museos Vaticanos —en colaboración con la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano—, se presentaron tres alfombras azerbaiyanas dedicadas al islam, el cristianismo y el judaísmo, en la muestra Religiones Celestiales.
Relaciones diplomáticas desde 1992
Las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Azerbaiyán se establecieron en 1992, pocos meses después de la declaración de independencia del Estado (18 de octubre de 1991), que ya en 1918 había establecido su primera república. Aunque de breve duración (hasta 1920), esta tiene el mérito de haber sido la primera república laica del mundo musulmán.
Azerbaiyán es un país de mayoría musulmana, con un gobierno que muestra interés por su patrimonio cultural cristiano, en particular a través de la Fundación Heydar Aliyev, que organizó los dos eventos de estos días en el Vaticano. En 2008 se inauguró en Bakú la Iglesia de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María y en 2024 se colocó la primera piedra de una segunda iglesia católica, actualmente en construcción. La atención al diálogo interreligioso es un elemento del intercambio y la colaboración que llevó, el 28 de julio de 2025, a la firma de un Memorando de Entendimiento sobre el diálogo interreligioso entre el Comité Estatal para las Relaciones con las Asociaciones Religiosas de la República de Azerbaiyán y el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede.
Ilgar Mukhtarov, primer embajador de Azerbaiyán ante la Santa Sede tras la creación de la embajada en 2021, habla sobre las iniciativas en las que ha participado su embajada en estos días. Con respecto al documental Armonía, comenta: "Para Azerbaiyán, la armonía no es simplemente un tema o una aspiración: es un estilo de vida que queremos preservar y compartir con la comunidad internacional". La película muestra esta realidad a través de tres jóvenes azerbaiyanas, una musulmana, una cristiana y una judía: Jamila, Sofía y Nigar. "Son tres mujeres diferentes por su pertenencia religiosa —continúa el embajador—, pero muy similares en su vida cotidiana, en sus aspiraciones y en la manera en que viven su país".
Preguntamos al embajador Mukhtarov cómo resumiría el mensaje del documental: "Las distintas confesiones no tienen que borrar sus diferencias para poder convivir. La armonía significa respetar estas diferencias y, al mismo tiempo, reconocer los valores que tenemos en común".
Hilos que se entrelazan
La diferencia entendida como riqueza también es el tema central de la exposición Religiones Celestiales, en los Museos Vaticanos, que hoy fue presentada por la hermana Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; el embajador Mukhtarov y la doctora Barbara Jatta, directora de los Museos Vaticanos.
"Cada alfombra representa una religión distinta y su lenguaje cultural y artístico específico, pero, observadas en conjunto, transmiten un mensaje más amplio: tradiciones diferentes pueden convivir compartiendo valores humanos fundamentales como la paz, la compasión y la justicia", explicó el embajador. La decisión de crear estas obras mediante el arte del tejido de alfombras habla profundamente de la cultura de Azerbaiyán. En efecto, se trata de una práctica transmitida de generación en generación que en 2010 fue incluida por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
"La alfombra se convierte así en una especie de lenguaje. Se elabora entrelazando hilos individuales y solo cuando estos hilos se unen emerge la imagen completa. Una metáfora muy poderosa de la sociedad: la diversidad no debilita el conjunto, sino que es precisamente lo que crea su riqueza", concluye Mukhtarov. Las alfombras, tejidas a mano según un diseño del artista azerbaiyano Eldar Mikayilzada, habían sido presentadas al papa León XIV por la primera vicepresidenta de Azerbaiyán, Mehriban Aliyeva, en octubre de 2025 y estarán expuestas al público en los Museos Vaticanos a partir de hoy.

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