Yakarta (AsiaNews) - El presidente indonesio, Prabowo Subianto, ha destituido hoy, 4 de noviembre, al jefe de gabinete Listyo Sigit Prabowo, detenido ayer junto con otros dos altos mandos de la policía acusado de haber interceptado ilegalmente las comunicaciones del propio presidente Prabowo y de otras personalidades, entre las que se encuentran funcionarios del Gobierno, políticos, periodistas, empresarios y miembros de organizaciones de la sociedad civil. En sustitución de Listyo, el presidente ha nombrado interinamente al teniente general Ariyo Windutomo, hasta ahora jefe de la secretaría presidencial.
Listyo, exjefe de la Policía Nacional cercano al expresidente Joko Widodo, fue detenido junto con el inspector general Ahrie Sonta Nasution, responsable de la división jurídica de la policía, y el inspector general Eko Hadi Santoso, que trabajaba en el instituto de formación y adiestramiento de la policía. Los tres se encuentran en el centro de detención de la sede central de la Policía Nacional en Yakarta.
El anuncio de las medidas adoptadas contra ellos lo había hecho en los últimos días Asep Safrudin, responsable de la Agencia de Investigación Criminal de la Policía Nacional (Bareskrim), en una rueda de prensa. Según informó Safrudin, los tres habrían ordenado la vigilancia no autorizada de varios números de teléfono entre 2025 y octubre de 2026 sin las autorizaciones necesarias y al margen de lo que la ley considera investigaciones penales legítimas.
Al parecer, los números se habrían introducido en el Lawful Interception Management System (LIMS), el sistema informático utilizado por la policía para gestionar las interceptaciones, pero sin las comprobaciones previstas en los procedimientos. Los investigadores sospechan además que el pasado mes de octubre se borraron los registros electrónicos de las comunicaciones interceptadas, en un intento de ocultar las huellas de la operación.
La investigación se inició a raíz de una denuncia presentada el 30 de octubre por personal que tenía conocimiento de las presuntas actividades. Hasta ahora se ha interrogado a diez testigos y a tres peritos. Los investigadores también han incautado 11 teléfonos móviles, un iPad y cuatro memorias USB. Un cuarto oficial, identificado con las iniciales SU, ha sido interrogado en calidad de testigo.
Los tres generales deben responder por varios presuntos delitos: interceptación ilícita de comunicaciones electrónicas, acceso no autorizado a sistemas informáticos y borrado o manipulación de datos digitales. Delitos que conllevan penas máximas de diez, seis y ocho años de prisión, respectivamente.
Yusril Ihza Mahendra, ministro coordinador de Asuntos Jurídicos, Derechos Humanos, Inmigración y el sistema penitenciario, confirmó que el presidente había sido informado del asunto por el nuevo jefe de la Policía Nacional, el general Suyudi Ario Seto.
Yusril calificó la supuesta interceptación de las comunicaciones del jefe del Estado como un asunto grave, que afecta a la seguridad nacional y a la integridad de las instituciones. Y añadió que, por el momento, los investigadores no han encontrado indicios que apunten a un intento de derrocar al Gobierno. Una aclaración importante después de que el portavoz presidencial, Prasetyo Hadi, se hubiera referido a un posible acto «que raya en la traición» y a una conducta peligrosa para la seguridad de las altas esferas del Estado.
El Gobierno tiene ahora la intención de poner en marcha una evaluación más amplia de los procedimientos de vigilancia electrónica utilizados por las instituciones. La revisión contará también con la participación del Ministerio Coordinador de Asuntos Políticos y de Seguridad y de la Agencia Nacional de Ciberseguridad y Criptografía (BSSN), con el objetivo de verificar las autorizaciones previstas por la ley y los mecanismos de control sobre las actividades de interceptación.
Este asunto se produce tras la sustitución de Listyo Sigit Prabowo al frente de la Policía Nacional, decidida por Prabowo el 1 de octubre. Listyo, que había dirigido el cuerpo desde 2021, fue nombrado jefe de gabinete presidencial, mientras que su puesto lo ocupó Suyudi Ario Seto, hasta entonces director de la Agencia Nacional Antidroga.


















