Manila (AsiaNews) - "Me alegra que haya sido declarado santuario internacional", porque es un lugar donde "las personas rezan y seguirán rezando, y dando testimonio del Evangelio por intercesión del santo padre Pío". Las palabras de Maria Rodulof, recogidas por AsiaNews entre la multitud de fieles y devotos, expresan la alegría de los católicos que estuvieron presentes esta mañana en la misa solemne por la "histórica" elevación a santuario internacional del templo de la arquidiócesis de Lipa dedicado al santo de Pietrelcina. La ceremonia, celebrada en el municipio de Santo Tomas, provincia de Batangas, fue presidida por el Card. Pablo Virgilio David, obispo de Kalookan y actual vicepresidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia (FABC).
Concelebraron la liturgia cardenales, obispos y sacerdotes de la India, China, Taiwán, Bangladés, Tailandia, Sri Lanka y Vietnam, junto con miles de peregrinos y fieles que acudieron para participar en este importante acontecimiento para Filipinas y para toda Asia. Con este reconocimiento de la Santa Sede, la parroquia del santo padre Pío se convierte en el segundo santuario internacional del país y se configura como un centro local y mundial de oración, sanación y peregrinación espiritual.
El 26 de enero de 2024, un honor similar había correspondido al santuario internacional de Nuestra Señora de la Paz y del Buen Viaje en Antipolo, provincia de Rizal y sede de la diócesis del mismo nombre. Este fue el primero no solo de Filipinas sino de todo el continente en recibir esta distinción. Hoy, en el día en que la Iglesia celebra la fiesta del santo de Pietrelcina, Filipinas rinde homenaje al segundo santuario internacional reconocido por el Vaticano mediante un decreto promulgado por el Dicasterio para la Evangelización el 25 de mayo, en el 139º aniversario del nacimiento del santo.
San Pío (1887-1968), sacerdote italiano de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, místico originario de Pietrelcina (Puglia) y famoso por sus estigmas, es conocido en todo el mundo por su vida de oración y por las numerosas curaciones que se le atribuyen. Tras su canonización por san Juan Pablo II en 2002, la devoción hacia él se extendió rápidamente entre los católicos de Filipinas y de toda Asia.
Las palabras del Padre Pío constituyen el corazón del mensaje que recibe a los peregrinos procedentes de distintos países cuando llegan a las puertas del santuario: "Recen, tengan esperanza y no se preocupen". Mons. Gilbert Garcera, arzobispo de Lipa y presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas (CBCP), definió este reconocimiento como un "hito" histórico para la Iglesia local y, en general, para todo el país. La celebración de hoy, prosiguió el prelado, constituye un reconocimiento de la devoción y la caridad pastoral de los feligreses. "Arraigado en la profunda compasión del Padre Pío por el sufrimiento humano, este santuario -afirmó- es un lugar vivo de sanación física y espiritual". "A través de las misas de sanación que se celebran cada 23 del mes, la atención pastoral y el acceso al sacramento de la Reconciliación, el santuario ofrece dignidad, consuelo y misericordia divina -concluyó Mons. Garcera- a quienes llevan la pesada carga de la enfermedad o las adversidades".
Con este nuevo estatus, el santuario espera poder celebrar misas en inglés y en otros idiomas para los peregrinos procedentes de distintos países. En 2003, la arquidiócesis de Lipa estableció una capilla dedicada a san Pío en Santo Tomas, dentro de un complejo de 12 hectáreas donde se encuentran reliquias de primer grado del santo. En 2008, el lugar fue elevado a la categoría de santuario arquidiocesano y parroquia, y en 2015 la CBCP lo declaró santuario nacional.
Ante la creciente afluencia de peregrinos y devotos de Filipinas y de otros países de Asia, la Conferencia Episcopal y la arquidiócesis de Lipa pidieron al Vaticano que fuera reconocido como santuario internacional. En virtud de la declaración, el lugar de culto obtuvo el estatus de santuario internacional por un período de prueba de tres años. En la misa, el card. David expresó el deseo de que este sea un lugar de encuentro con Cristo por intercesión de san Pío. Al terminar la celebración el purpurado invitó a los peregrinos a seguir el ejemplo del santo, rezando por la conversión de todos y practicando la caridad con los pobres y necesitados. Recordó también que en 1956 san Pío fundó en San Giovanni Rotondo, en el sur de Italia, un famoso hospital denominado "Casa Sollievo della Sofferenza", y expresó el deseo de que también se establezca en este lugar un centro de asesoramiento dedicado al bienestar psicoespiritual y mental, así como un hospital.


















