Manila (AsiaNews) – "40 pares de ojos" para contar de una manera inédita la JMJ 2027 de Seúl. Influencers católicos se movilizarán juntos para captar y compartir intuiciones, experiencias y momentos de los jóvenes y las comunidades que en agosto del año que viene confluirán en Corea del Sur, y compartirlos con los católicos de toda Asia.
Esta ha sido una de las ideas concretas que surgieron en estos días en Manila durante la asamblea de cuatro días que se llevó a cabo del 10 al 13 de septiembre sobre el tema "De influencers a testigos: el camino sinodal para la misión digital en Asia". El encuentro reunió a un centenar de misioneros digitales católicos de toda Asia para reflexionar sobre las oportunidades y los desafíos de la evangelización en el entorno digital.
"Nos dimos cuenta de que el mundo digital ya es un campo de misión, especialmente para los jóvenes de Asia", explica a AsiaNews el padre Mi Shen, responsable de la Oficina de Comunicaciones Sociales de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia (FABC). "En todo nuestro continente hay muchos jóvenes católicos que ya comparten su fe a través de los medios digitales, pero muchos de ellos trabajan en forma aislada. Queríamos reunirlos, no solo para aprender a utilizar mejor las herramientas de la tecnología digital, sino para escucharnos unos a otros, construir relaciones y discernir juntos cómo podemos convertirnos en testigos de Cristo en el mundo digital".
En la misma dirección se inscribe también la iniciativa de cara a la JMJ: "Tenemos el ambicioso plan de llevar a 40 influencers digitales a la Jornada Mundial de la Juventud 2027. La idea no es formar un equipo de medios clásico, sino más bien crear un espacio para compartir. Precisamente para que esos 40 pares de ojos puedan convertirse en 400, 4.000 o incluso 40.000 ventanas que podamos abrir para los demás".
Para muchos participantes, la asamblea de estos días marcó precisamente este cambio de perspectiva: de considerar el ministerio digital principalmente como creación de contenidos a comprenderlo como una vocación de testimonio.
"Fue una experiencia muy útil poder estar con cerca de 100 delegados de Asia", dijo a AsiaNews el padre Felix Anthony, de la India. "Escuchar sus testimonios y sus historias de vida, sus dificultades y cómo las afrontan para seguir difundiendo el mensaje del Evangelio me dejó una profunda impresión y me dio esperanza. Ahora regreso para ser no solo un creador de contenidos, sino un testigo eficaz del Evangelio y para acercar a las personas al Señor".
Sarah, de Indonesia, contó que la Asamblea le dio "esperanza, y el aliento que tanto necesitaba para el futuro". "Mi objetivo no es simplemente crear contenidos, sino ser testigo de Jesucristo", dijo Rechidan, de la India.
Al reflexionar sobre las sesiones y presentaciones, Kanya, de Camboya, afirmó que todo lo que hacen los creadores de contenidos debería tener un único objetivo: "Dar a conocer a Jesús y su mensaje a la gente".
Para Pranjal Thomas Rozario, de Bangladés, la experiencia misma de participar en la Asamblea se convirtió en una importante oportunidad de aprendizaje. "Conocer personas con intereses similares, escuchar sus historias, sus luchas y sus desafíos me hizo comprender que no estaba solo", dijo.
Yuzo Akai, de Japón, destacó otro de los mensajes centrales de la Asamblea: "En la Asamblea aprendí que escuchar es más importante que hablar y crear contenidos".
Al terminar el encuentro de cuatro días, los participantes procedentes de la India —el país más representado después de Filipinas—, Japón, Indonesia, Malasia, Singapur, Taiwán, Camboya, Vietnam, Tailandia, Corea del Sur, Hong Kong, Bangladés, China, Myanmar y Filipinas se comprometieron a seguir colaborando entre ellos.
También adoptaron una resolución de cuatro puntos: celebrar reuniones trimestrales, actualizaciones y encuentros de oración, coordinados por un comité específico y acogidos por un país designado. Además, organizarán cursos, programas y clases de formación en línea sobre medios de comunicación para misioneros digitales.
Uno de los numerosos oradores que intervinieron durante las cuatro jornadas fue el cardenal Luis Antonio Tagle, quien invitó a todos a tener claro qué y quiénes ejercen realmente influencia sobre nosotros. "Solo experimentando la influencia transformadora de Jesús en vuestra vida —dijo— podrán dar un testimonio auténtico, verdadero y genuino a los demás".
Por último, en la Misa de clausura el cardenal Pablo Virgilio David, obispo de Kalookan y vicepresidente de la FABC, recordó en su homilía a los participantes que detrás de cada pantalla hay una persona. "Cada contenido que crean llega a una vida humana, con esperanzas, miedos, heridas y una dignidad que ningún argumento puede borrar. Esa persona es tu hermano, que necesita de tu perdón una y otra vez", dijo en referencia al mensaje evangélico del perdón.


















