Milán (AsiaNews) - En China, la relación con las mascotas va más allá de la simple tenencia. Los perros y los gatos se consideran cada vez más parte de la familia, y esta relación se refleja en los productos que se compran, en los servicios que se utilizan y en la disposición a invertir en su cuidado. Se trata del fenómeno de la humanización de las mascotas, es decir, la tendencia a relacionarse con los animales domésticos como si fueran seres humanos. Una tendencia que, en el mercado chino —y no solo allí—, adopta formas especialmente visibles: desde la elección de alimentos de «calidad humana» (human grade), elaborados con materias primas aptas para el consumo humano, hasta la tecnología para controlar a distancia a los animales, pasando incluso por la posibilidad de clonarlos.
La clonación de animales de compañía en China es legal y la llevan a cabo algunas empresas, entre las más conocidas se encuentra Sinogene Biotechnology. En agosto de 2023, durante la Pet Fair Asia de Shanghái, feria de referencia del sector en la región de Asia-Pacífico, la empresa expuso varios terriers clonados, reconocibles por los collares con la inscripción «I am a clone dog». Según informó en su momento la AFP, Sinogene comenzó a clonar perros con fines de investigación en 2017 y se introdujo en el mercado comercial en 2018. Desde entonces, la empresa ha experimentado un rápido crecimiento. El coste de clonar un perro oscila entre 30.000 y 60.000 dólares, dependiendo de la raza.
La propia empresa explicaba que, en los primeros años, la clonación había suscitado recelo entre los consumidores, pero que la creciente dependencia emocional hacia las mascotas había contribuido a que fuera cada vez más aceptada. El servicio no permite, por supuesto, devolver a la vida al mismo animal, sino crear uno genéticamente muy similar.
La clonación representa el extremo de un fenómeno que ya abarca hábitos de consumo mucho más comunes. Por ejemplo, los productos tecnológicos permiten al propietario controlar e incluso entretener a su mascota aunque no se encuentre en casa: cámaras, dispensadores automáticos, bebederos inteligentes y dispositivos dotados de funciones de inteligencia artificial permiten supervisar al animal, gestionar su alimentación y seguir algunas de sus actividades a distancia. En el mercado también se pueden encontrar robots capaces de seguir a los animales por la casa, darles de comer, jugar con ellos y reproducir la voz del dueño.
La humanización no sólo significa tratar al animal como un miembro más de la familia, sino también adaptar el entorno doméstico y los servicios a sus necesidades. En este sentido, tienen un éxito especial los elementos de mobiliario hechos a medida para las mascotas, como dormitorios para el animal o incluso bañeras y lavabos diseñados específicamente para la higiene y la limpieza del perro o del gato.
El crecimiento de este mercado también queda confirmado por las cifras. Según el Libro Blanco de la Industria de las Mascotas de China 2026, en 2025 vivían en las zonas urbanas chinas 126 millones de perros y gatos, 53,43 millones de perros y 72,89 millones de gatos. La población total aumentó un 1,8 % con respecto a 2024, mientras que el mercado de consumo relacionado con ambas especies creció un 4,1 %, alcanzando los 312.600 millones de yuanes. El mercado de los perros ascendió a 160.600 millones de yuanes, y el de los gatos, a 152 000 millones.
Sin embargo, el dato más revelador es el gasto medio. En 2025, los propietarios gastaron de media 3.006 yuanes al año en un perro, un 1,5 % más, y 2.085 yuanes en un gato, un 3,2 % más. El número de animales, por lo tanto, crece a un ritmo más lento que el valor del consumo. El Libro Blanco prevé además que el mercado urbano de perros y gatos alcance los 405.000 millones de yuanes en 2028.
Un excelente indicador para comprender el estado de salud de la economía de las mascotas en China es la feria Pet Fair Asia, que ha llegado a su 28.ª edición y se celebró en Shanghái del 19 al 23 de agosto. Este año, el evento ha batido varios récords, al acoger a más de 2.600 expositores y más de 130.000 visitantes profesionales. Es significativo el crecimiento, ya constante en las últimas ediciones, del componente internacional: este año, los visitantes extranjeros, procedentes de 102 países, aumentaron un 23 %, alcanzando la cifra más alta jamás registrada; mientras que en las dos últimas jornadas, abiertas al público, la feria recibió a más de 400 000 propietarios de mascotas y aficionados.
Los pabellones de la feria también acogieron a cientos de creadores y equipos dedicados a las retransmisiones en directo. El fenómeno es especialmente evidente en Douyin, la plataforma china equivalente a TikTok. Durante el evento, los stands se convirtieron en auténticos platós para las retransmisiones en directo y varias marcas recurrieron a influencers para presentar y vender los productos directamente al público en línea.
Si bien, por un lado, los consumidores chinos están cada vez más atentos y dispuestos a gastar en sus mascotas, la industria también está atravesando una transformación significativa. De hecho, durante años, China ha representado sobre todo una gran plataforma productiva para el sector internacional del cuidado de mascotas, con un papel importante en la fabricación por cuenta de terceros. Hoy en día, el crecimiento del mercado nacional está creando las condiciones para dar un paso más allá. Las fábricas que producen para marcas extranjeras están desarrollando sus propias marcas, invirtiendo en innovación e intentando llevar estas marcas también a los mercados extranjeros.
Los productos de las marcas chinas ya tienen una fuerte presencia en los mercados más cercanos, pero, al mismo tiempo, comienzan a aparecer en las estanterías, tanto físicas como digitales, de Sudamérica y de algunos países europeos.


















