La herida abierta de Itaewon, cuatro años después de la tragedia

El 29 de octubre, Seúl se prepara para conmemorar el aniversario de la estampida durante las celebraciones de Halloween que costó la vida a 159 jóvenes. Las familias siguen reclamando que se esclarezcan las responsabilidades por el desastre y que el monumento a las víctimas, hoy "oculto" en un edificio del distrito de Jongno, se convierta en un verdadero lugar de memoria.

Seúl (AsiaNews) - Se presenta al mundo como una de las capitales de la cultura pop, capaz de influir en los gustos y las aspiraciones de las nuevas generaciones. Pero también fue escenario de una de las tragedias más graves que afectaron a los jóvenes de Asia en los últimos años. Un acontecimiento emblemático que deberían recordar quienes se preparan para viajar a Seúl para la Jornada Mundial de la Juventud.

Dentro de pocos días se cumplirán cuatro años de la noche trágica de Itaewon, cuando 159 personas murieron en la estampida del 29 de octubre de 2022. Aquella noche, miles de jóvenes que habían salido a celebrar Halloween quedaron atrapados en un callejón, y las autoridades no pudieron controlar a la multitud. En estos días, Corea del Sur se prepara para conmemorar el aniversario de una tragedia que mostró el reverso de su imagen glamurosa: los jóvenes que habían acudido para disfrutar de una noche de fiesta se encontraron sin protección. Para las familias de las víctimas y los sobrevivientes, lo ocurrido sigue siendo una herida abierta. Continúan reclamando que el caso no se cierre sin una reconstrucción exhaustiva de los hechos. Su demanda de verdad y justicia también plantea interrogantes sobre el lugar que realmente ocupan los jóvenes en la sociedad coreana actual.

Las actuaciones judiciales

El equipo conjunto de investigación de la policía y la fiscalía, creado en julio de 2025 para esclarecer la tragedia, concluyó su tarea el 30 de septiembre. Una de las decisiones más cuestionadas fue no procesar al alcalde de Seúl, Oh Se-hoon, por no haber adoptado las medidas necesarias para prevenir el desastre. También se desestimó la causa contra Park Hee-young, exalcaldesa del distrito de Yongsan, donde se encuentra Itaewon, sospechosa de haber destruido pruebas al reemplazar su teléfono inmediatamente después de la tragedia. En ambos casos, los investigadores consideraron que no había pruebas suficientes para avanzar. Sin embargo, las causas que requerían nuevas investigaciones fueron remitidas a la policía, que el 1 de octubre puso en marcha un equipo especial de 12 investigadores.

El caso aún no está cerrado. El 3 de septiembre, el Parlamento de Seúl aprobó una ley que prolonga hasta el 16 de septiembre de 2027 el mandato de la comisión especial encargada de reconstruir las causas de la tragedia e identificar a los responsables. En un informe publicado en julio de este año, la comisión ya había señalado que una intervención más rápida de los equipos de rescate podría haber salvado más vidas, después de que el análisis forense determinara que la muerte de 15 víctimas no podía atribuirse con certeza a la asfixia.

Las condenas dictadas hasta ahora afectan principalmente a funcionarios policiales acusados de no haber prevenido la estampida, pese a las advertencias que habían recibido. En septiembre de 2024, el Tribunal del Distrito Occidental de Seúl condenó a tres años de prisión a Lee Im-jae, exjefe de la comisaría de Yongsan, por negligencia profesional con resultado de muerte. Según los jueces, la magnitud de la multitud era previsible, y una preparación adecuada podría haber evitado la tragedia o limitado sus consecuencias. Song Byeong-ju, exresponsable de la sala de operaciones de la misma comisaría, recibió una condena de dos años, mientras que Park In-hyeok, otro funcionario policial, fue condenado a un año de prisión, con la pena en suspenso durante dos años.

Hay una segunda línea de investigación judicial centrada en la eliminación de documentos que advertían de antemano sobre el riesgo de que se produjeran aglomeraciones. Entre los funcionarios implicados se encuentra Park Seong-min, exresponsable de inteligencia de la Policía Metropolitana de Seúl, condenado en julio de 2025 a seis meses de prisión por su participación en el caso. Otras actuaciones han investigado la elaboración de informes con información falsa sobre las operaciones que se llevaron a cabo la noche de la tragedia.

En conjunto, se puede decir que las sentencias han reconocido responsabilidades en el plano operativo, pero no han resuelto la cuestión de la responsabilidad política y de las máximas autoridades institucionales. Las condenas dictadas hasta ahora han sido apeladas y se espera la resolución de los recursos.

Además, en agosto cuatro familiares de las víctimas denunciaron al presidente de la comisión especial, Song Doo-hwan, y al secretario general, Park Jin, por abuso de funciones, debido a que les había negado el acceso a las grabaciones de las cámaras de vigilancia de la noche del desastre. La comisión justificó su decisión por razones relacionadas con la protección de los datos personales y por limitaciones técnicas. Sin embargo, los familiares sostienen que la negativa a entregar ese material obstaculiza su derecho a conocer la verdad. También se presentó una denuncia por separado contra el alcalde de Yongsan, Kim Kyung-dae, por impedir el acceso a otras grabaciones.

Las conmemoraciones y el refuerzo de las medidas de seguridad

El 17 de octubre, alrededor de un centenar de personas recorrió el centro de Seúl para exigir una investigación exhaustiva. Durante la marcha se distribuyeron cintas violetas en memoria de las víctimas y carteles para promover los actos conmemorativos del aniversario. "Han pasado cuatro años, pero seguimos esperando que se esclarezcan definitivamente las circunstancias de la tragedia", afirmó Lee Jeong-min, presidente de la asociación que reúne a los familiares de las víctimas.

Las conmemoraciones continuaron el 24 de octubre, cuando unas 1.500 personas se congregaron en la plaza del Ayuntamiento. Para el 29 de octubre está previsto el acto oficial por el cuarto aniversario en la plaza norte de Gwanghwamun, con la participación de representantes del gobierno, del Parlamento y de las asociaciones de familiares.

El Ministerio del Interior y Seguridad abrió el 22 de octubre un nuevo sitio web dedicado a la asistencia a las familias y los sobrevivientes, así como a las iniciativas conmemorativas. El portal ofrece información sobre las ayudas disponibles, los procedimientos para acceder a ellas y los actos programados. Para facilitar el acceso a la información a los familiares extranjeros de las víctimas, también está disponible en inglés, chino, japonés, ruso y persa.

Ante la proximidad de las celebraciones de Halloween de este año, la ciudad de Seúl anunció además un refuerzo de las medidas de seguridad, con el despliegue de 4.594 agentes en las zonas más concurridas de la vida nocturna, como Itaewon, Hongdae y Seongsu. En el distrito de Yongsan, donde se encuentra Itaewon, trabajarán cerca de 2.550 efectivos, y se utilizarán cámaras y sistemas de vigilancia en tiempo real para detectar aglomeraciones excesivas.

La noche de la tragedia

La noche del 29 de octubre de 2022, decenas de miles de personas se congregaron en Itaewon, un barrio de la capital conocido por su vida nocturna, para celebrar Halloween. Sin un control adecuado por parte de las autoridades, la multitud se agolpó en un callejón en pendiente de apenas 3,2 metros de ancho, lo que provocó una estampida mortal. Las personas comenzaron a caer y quedaron aplastadas unas contra otras. Las 159 víctimas mortales de aquella noche eran en su mayoría adultos jóvenes; entre ellas también había ciudadanos extranjeros.

Las primeras alertas a las fuerzas de seguridad habían llegado ya a última hora de la tarde. A las 18.34, unas cuatro horas antes de la estampida, una persona advirtió a la policía que la aglomeración en el callejón podía provocar muertos y heridos. A lo largo de la noche se recibieron otras llamadas, algunas de las cuales reclamaban una intervención urgente para controlar los accesos a la zona. Según los datos difundidos en aquel momento por la policía, de las once alertas recibidas, cuatro dieron lugar al envío de agentes al lugar, pero no se adoptaron medidas suficientes para controlar la presión de la multitud.

Con el paso del tiempo, también fue necesario ampliar el reconocimiento oficial de las víctimas. En junio, las autoridades reconocieron como víctima a Baek Hyung-jun, un comerciante que había participado en las tareas de rescate y que murió en abril tras sufrir las consecuencias traumáticas de aquella experiencia. En agosto, la comisión especial también reconoció como víctimas a dos bomberos que habían intervenido aquella noche y que murieron después de sufrir graves secuelas psicológicas relacionadas con las tareas de rescate. De este modo, el número total de víctimas reconocidas oficialmente ascendió a 162, aunque se mantiene en 159 el número de personas que murieron directamente en la estampida.

La ubicación del monumento conmemorativo

El monumento conmemorativo también se ha convertido en motivo de controversia entre las familias y las autoridades municipales. En febrero de 2023, cuando se cumplieron cien días de la tragedia, los familiares instalaron un altar conmemorativo en la plaza del Ayuntamiento de Seúl, después de que las autoridades rechazaron su solicitud de colocarlo en la cercana plaza de Gwanghwamun. El municipio cuestionó la ocupación del espacio público y exigió que se retirara el altar.

Tras permanecer dieciséis meses en la plaza del Ayuntamiento, el altar fue trasladado en junio de 2024 a un edificio cercano, el Burim Building, en virtud de un acuerdo entre la ciudad y las organizaciones de familiares. El espacio conmemorativo, llamado "Casa de las Estrellas", fue trasladado en noviembre de ese mismo año al edificio Jeokseon Hyundai, en el distrito de Jongno, donde se encuentra actualmente. Sin embargo, las familias cuestionan que la ubicación del altar dependa de acuerdos temporales.

La disputa continuó en los tribunales. El 14 de enero, el Tribunal Administrativo de Seúl rechazó el recurso presentado por los familiares contra las indemnizaciones exigidas por el municipio por la ocupación de la plaza del Ayuntamiento. La ciudad había impuesto un primer pago de 28,99 millones de wones por el período comprendido entre febrero y abril de 2023, que los familiares ya abonaron, y otro de 187,73 millones por la ocupación posterior, hasta junio de 2024. Los familiares sostienen, sin embargo, que debería haber sido el municipio el que proporcionara un espacio conmemorativo.

Actualmente las familias organizan conmemoraciones públicas, marchas y ceremonias junto al altar, en las que se leen los nombres de las personas fallecidas. Y siguen reclamando que tanto el lugar de la tragedia como la memoria de las víctimas sean reconocidos de forma permanente.

ESTE ARTÍCULO FORMA PARTE DE "DESTINO SEÚL", LA SECCIÓN SEMANAL DE ASIANEWS SOBRE LA JMJ 2027. LEE AQUÍ TODOS LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ESTA SECCIÓN.


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