La repatriación forzosa de los fugitivos rusos
Ha causado revuelo en Riga la repatriación de un topógrafo ruso que había huido a nado tras oponerse a la guerra. Esto confirma que, en el espacio postsoviético, huir no basta: hay que enfrentarse a un entramado de desconfianza, desprecio mutuo y un control más fuerte que las similitudes de pensamiento.


















