Mandi Bahauddin (AsiaNews) - Mirza Safdar Mahmood, de 65 años, miembro de la comunidad ahmadí de Pakistán, fue asesinado a tiros por dos agresores no identificados el miércoles por la tarde en el distrito de Mandi Bahauddin, en Punjab. La policía describió el hecho como un presunto homicidio selectivo.
El ataque se produjo alrededor de las 18:30 en Main Eidgah Road, dentro de la jurisdicción de la comisaría de la ciudad, cerca de la Eidgah central y a pocos metros de la oficina del subinspector de policía del círculo de Saddar.
Investigación en curso: agresores no identificados
La policía informó que la víctima residía en Lalazar, en el distrito de Mandi Bahauddin, y el subinspector Rana Jameel Ahmed precisó que el fallecido pertenecía a la comunidad ahmadí. Según fuentes policiales, la víctima había cerrado su taller y regresaba a su casa cuando dos hombres comenzaron a seguirlo. Al llegar a la carretera principal, cerca de la Eidgah central, ambos abrieron fuego contra él.
Mahmood murió en el lugar y los agresores huyeron inmediatamente después del ataque y todavía no han sido identificados. Los agentes de la comisaría de la ciudad acudieron al lugar y acordonaron la zona. La policía recogió pruebas en la escena del crimen, mientras los investigadores iniciaron las pesquisas para determinar las circunstancias del homicidio, reconstruir los desplazamientos de la víctima y establecer si los agresores la estaban vigilando.
Mientras se llevaban a cabo las investigaciones, también se hicieron presentes funcionarios de otras fuerzas de seguridad. El cuerpo fue puesto bajo custodia policial y se iniciaron los trámites legales correspondientes. Las autoridades indicaron que el caso será registrado oficialmente cuando los herederos de la víctima presenten la denuncia.
El teniente retirado Kamran Amir Khan, oficial de policía del distrito de Mandi Bahauddin, explicó que las primeras investigaciones sugieren que el homicidio fue planificado. En declaraciones a los medios, señaló que la víctima parece haber sido elegida deliberadamente, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de un homicidio selectivo y no de un acto de violencia al azar.
Ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad del homicidio y la policía aún no ha establecido públicamente un móvil definitivo. Las autoridades informaron que las investigaciones continúan desde todos los ángulos posibles y que se están realizando esfuerzos para identificar y detener a los responsables.
Renace el temor por las minorías religiosas
El homicidio ha reavivado la preocupación por la seguridad de los miembros de la comunidad ahmadí de Pakistán, que a lo largo de los años han sufrido discriminación, intimidaciones y agresiones. Los ahmadíes están reconocidos legalmente como no musulmanes por la Constitución pakistaní y están sujetos a restricciones específicas previstas por las leyes sobre la expresión y la práctica religiosa. Las organizaciones de derechos humanos han expresado reiteradamente su preocupación por la violencia y la discriminación contra esta comunidad y han instado a las autoridades a garantizar la protección de las minorías religiosas.
Los defensores de los derechos humanos también han señalado que los ataques contra miembros de minorías religiosas deben ser investigados de manera rápida e imparcial y que los responsables deben comparecer ante la justicia, independientemente de su identidad o sus motivaciones. El lugar donde ocurrió el tiroteo ha incrementado la preocupación. El ataque ocurrió en una carretera principal, cerca de la Eidgah central y de la oficina de un alto funcionario policial, lo que plantea interrogantes sobre cómo los agresores pudieron perpetrarlo y escapar.
Para la comunidad ahmadí de Mandi Bahauddin, el homicidio ha acrecentado los temores por la seguridad personal y la necesidad de una protección efectiva para los grupos religiosos vulnerables. Las autoridades todavía no han anunciado ningún arresto. La familia de la víctima y los miembros de la comunidad local esperan que concluyan las investigaciones y que los responsables del homicidio sean identificados y llevados ante la justicia.
Amir Mahmood, portavoz de la comunidad ahmadí
El portavoz de la comunidad ahmadí, Amir Mahmood, condenó enérgicamente lo ocurrido y afirmó que quienes incitan al asesinato de ahmadíes y difunden discursos de odio y violencia deben ser llevados ante la justicia y recibir un castigo ejemplar.
Agregó que, al igual que en otras partes del país, en Mandi Bahauddin también se está llevando a cabo una campaña contra los ahmadíes. En Mandi Bahauddin, algunos autoproclamados líderes religiosos han llegado al extremo de lanzar públicamente terribles amenazas destinadas a provocar abortos espontáneos entre las mujeres ahmadíes embarazadas. También hicieron campaña contra el nombramiento de un agente de policía ahmadí y amenazaron con matarlo.
El 8 de junio de 2024, dos ahmadíes habían sido asesinados públicamente a plena luz del día en la zona de Saadullahpur, en Mandi Bahauddin. A ello se suma que el autor del asesinato del médico ahmadí Sheikh Muhammad Mahmood en Sargodha, el 16 de mayo de 2025, todavía no ha sido detenido.
El portavoz de la comunidad pidió el cese inmediato de la campaña de prejuicio y odio contra los ahmadíes en Pakistán. También reclamó que los responsables de estos brutales asesinatos, así como quienes incitan al odio, adoctrinan a las personas y facilitan estos crímenes, sean severamente castigados de acuerdo con la ley.


















