El Papa a las Iglesias árabes: ser testigos en medio de las tensiones

León XIV recibió a los obispos latinos del CELRA, reunidos en Roma para su encuentro anual. Comunidades cristianas cuya fecundidad "no se mide en números" ni en "resolver los problemas", sino en la fidelidad "al Evangelio y al pueblo". Migrantes, mártires y diversidad de ritos son riquezas y prioridades en la misión.

Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - No teman la "pequeñez", porque "la fecundidad de la Iglesia no se mide en números" ni en "resolver todos los problemas de sus tierras", sino en ser "fieles al Evangelio y al pueblo que les ha sido confiado" en las emergencias y las dificultades, hasta el martirio. Y no pierdan de vista "lo esencial de la misión de la Iglesia", que es "el anuncio del Evangelio" y "hacer presente a Cristo", señaló hoy el papa León XIV a los obispos latinos de las regiones árabes (CELRA), reunidos en Roma para su encuentro anual. Tras saludarlos con las palabras del apóstol Pablo, "les deseo a todos ustedes 'la gracia y la paz que proceden de Dios'", el pontífice exhortó a los obispos a no buscar "el éxito o el reconocimiento", sino a centrarse en la "fidelidad" de una misión llamada incluso al martirio, al servicio de los migrantes y caracterizada por la riqueza de sus diversos ritos.

Del 31 de agosto al 3 de septiembre, representantes eclesiásticos procedentes de todo Oriente Medio, el norte de África, el Cuerno de África y la península arábiga se reunieron en Roma para el encuentro anual. Entre los participantes, junto con el patriarca latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, presidente del CELRA, también se encontraban el vicario apostólico de Arabia del Norte, monseñor Aldo Berardi, y el vicario apostólico del Sur, monseñor Paolo Martinelli. El encuentro anual ofrece a los obispos la oportunidad de compartir la vida y los desafíos de las Iglesias locales, reflexionar juntos sobre las prioridades pastorales y fortalecer la comunión entre comunidades que viven en diferentes contextos sociales, culturales y religiosos.

El papa Prevost les recordó que la conferencia reúne a "Iglesias presentes en una realidad amplia y compleja, que operan en contextos a menudo marcados por tensiones políticas, sociales y religiosas". Una tierra que ha conocido el dolor de la sangre y del martirio, continuó, citando el ejemplo de las Misioneras de la Caridad, "asesinadas en Yemen mientras servían a los más vulnerables", o de quienes "entregaron su vida" en Irak o Siria. "Su fidelidad al Evangelio -subrayó- sigue siendo una luz para sus comunidades y una invitación a no ceder al miedo ni a la resignación".

León XIV se refirió luego al tema de la migración, que ha despoblado muchas comunidades autóctonas, como ha ocurrido en Irak, Siria e incluso en Tierra Santa debido a la guerra y la violencia sectaria. "Sean siempre pastores -exhortó-, cercanos a su pueblo, capaces de compartir sus heridas, de escuchar, sostener y consolar, para que a través de su presencia se haga visible la cercanía de Dios". También les aconsejó no tener en cuenta los números y no temer la "pequeñez". "La fecundidad de la Iglesia no se mide en números, estructuras o recursos, sino en la fidelidad al Evangelio. Una comunidad pequeña, si está arraigada en Cristo, puede ser -afirmó- una presencia valiosísima. No porque busque el poder, sino porque sirve; no porque se imponga, sino porque da testimonio; no porque responda a la violencia con más violencia, sino porque opone la caridad a la fuerza".

Al vivir la misión en sociedades y pueblos marcados por conflictos y divisiones, continuó el pontífice, "sus comunidades deben mostrar que es posible vivir, servir y tener esperanza juntos". En este sentido, las parroquias, escuelas, hospitales e instituciones benéficas cristianas pueden convertirse en ejemplos concretos del Evangelio, "acogiendo, escuchando y sosteniendo a quienes lo necesitan. Apoyen sobre todo a las congregaciones religiosas -pidió el Papa-, que continúan generosamente junto a los pobres y los más vulnerables". Y llamó a no perder de vista, en medio de las emergencias, "lo esencial de la misión de la Iglesia: el anuncio del Evangelio, la oración, los sacramentos y la formación cristiana. Una Iglesia capaz de servir debe ser ante todo una Iglesia que reza, escucha la Palabra y vive de los Sacramentos", cuidando especialmente "a las familias y a los jóvenes".

El Papa abordó luego el tema de los migrantes, tan actual en los países del Golfo, especialmente en estos tiempos de conflictos y crisis económica. "Muchos de ellos -recordó- viven lejos de sus seres queridos y experimentan soledad y precariedad. Que sus comunidades sean hogares donde nadie se sienta extranjero. Defiendan la dignidad de cada persona y reconozcan a cada migrante como hermano o hermana". Y en una realidad marcada por la migración, a la tarea de dar testimonio del Evangelio y de la fraternidad, se suma la necesidad de custodiar y fortalecer "la comunión entre las Iglesias y los diferentes ritos. La variedad de tradiciones cristianas -afirmó- es una riqueza que se debe vivir en la unidad. De esta comunión debe nacer un diálogo sincero con las otras comunidades cristianas, con los musulmanes y con las diferentes tradiciones religiosas. Dialogar no significa renunciar a la propia identidad, sino vivirla sin miedo al encuentro. Allí donde la guerra ha sembrado desconfianza, cada gesto de aprecio, colaboración y respeto puede convertirse en un paso hacia la reconciliación y la paz".

Por último, el pontífice recordó que la misión en las regiones árabes no consiste "simplemente en conservar una presencia cristiana, sino en hacer presente a Cristo: anunciarlo en la Palabra, celebrarlo en los Sacramentos, encontrarlo en la oración y reconocerlo en los pobres, los que sufren, los migrantes y cada persona puesta bajo su cuidado". "No están llamados -continuó- a resolver todos los problemas de sus tierras, sino a ser fieles al Evangelio y al pueblo que les ha sido confiado", manteniéndose siempre como "voz de verdad, de justicia y de paz", así como "artesanos de la reconciliación y testigos de la misericordia". "No están solos", recordó el pontífice, exhortándolos a continuar "su camino con confianza". "Sobre ustedes y sobre todos los fieles que les han sido confiados invoco de corazón la abundancia de las bendiciones del Señor. Que Él los guarde en la fe, los haga perseverantes en la esperanza y generosos en la caridad, y conceda a sus comunidades y a todos los pueblos de sus tierras -concluyó- el don precioso de la paz".

(Foto Vatican Media)


Secciones

Asia Today
Ecclesia in Asia
El mundo ruso
Indian Mandala
Puerta de Oriente
Linternas Rojas

Ver también

  • Las Clarisas en la Bekaa: clausura como semilla de paz y esperanza

    En el Líbano, con motivo de la festividad de Santa Clara, se ha inaugurado oficialmente un monasterio de clausura en Rayak, en un entorno rural que atraviesa graves dificultades. Las religiosas, procedentes de Italia, han sido acogidas con alegría por la comunidad local, que habla de un «milagro». La hermana Gloria declara a AsiaNews: «El perdón es la única solución a todos los conflictos».

  • En Dhala Sharif, otro cristiano acusado de blasfemia

    Amir Masih fue detenido el 11 de agosto de 2026, precisamente el Día de la Protección de las Minorías. En la denuncia presentada contra él se incluyen comentarios considerados ofensivos y un vídeo difundido en las redes sociales. La ONG Human Rights Focus Pakistan, que sigue el caso, señala que las acusaciones deben verificarse de forma independiente. Preocupación por el resto de familias cristianas.

AsiaNews Weekly
Las noticias de Asia que importan

Suscríbete al boletín para recibir cada semana noticias verificadas, análisis y reportajes de los países asiáticos.

Suscríbeteal boletín
  • P.I.M.E. Centro Missionario
  • Agenzia Fides
  • P.I.M.E. Brasil
  • Radio Mondo
  • Mondo e Missione
  • P.I.M.E. U.S.A.
  • TV 2000