Gujranwala (AsiaNews) - Human Rights Focus Pakistan (Hrfp) —una ONG fundada en 1994 que trabaja para promover y defender los derechos humanos, prestando especial atención a las minorías religiosas— está siguiendo el caso de la detención de Amir Masih, un cristiano residente en Dhala Sharif, cerca de Nowshera Virkan, en el distrito de Gujranwala, en la provincia del Punyab, a raíz de unas acusaciones relacionadas con un vídeo compartido en las redes sociales.
Amir Masih, hijo de Emmanuel Masih, fue detenido el 11 de agosto de 2026, fecha que coincidía con el Día Nacional de las Minorías de Pakistán. Según el atestado policial, se registró en la comisaría de Nowshera Virkan la denuncia n.º 1189/26 en virtud de los artículos 295-A, 295-C y 298 del Código Penal pakistaní —es decir, el núcleo de las severas y draconianas leyes sobre blasfemia—.
La denuncia fue presentada por Jawad Mustafa, junto con Rizwan Ali y Muhammad Ramzan. Declararon que el 10 de agosto de 2026, alrededor de las 11:00, se encontraban en el servicio comercial Arshad Pco, en Dera Chowk, cuando Masih llegó y supuestamente hizo unos comentarios considerados ofensivos para sus creencias religiosas.
El primer informe también hace referencia a un vídeo que habría sido publicado o compartido en las redes sociales. Según la denuncia, el vídeo contenía imágenes religiosas cristianas e islámicas acompañadas de un diálogo en punjabi que los denunciantes interpretaron como una confrontación religiosa. HRFP subraya que estas afirmaciones siguen siendo meras acusaciones y no han sido verificadas de forma independiente.
La ONG de derechos humanos sigue el caso
Human Rights Focus Pakistan ha seguido de cerca el caso desde sus primeras fases, mediante actividades de investigación de los hechos, sensibilización y participación de la familia de la víctima y de las partes interesadas, incluidos los esfuerzos destinados a identificar posibles formas de asistencia para Amir Masih y su familia.
El equipo de investigación de HRFP ha recopilado información mediante reuniones con familiares, testigos, agentes de policía y vecinos, entre ellos Waris Masih y Arif Masih, hermanos de Amir Masih. Tal y como reveló Waris durante su entrevista con el equipo de investigación, su condición de trabajador en régimen de servidumbre por deudas, su posterior huida, así como las amenazas de acciones legales contra él y su familia, no pueden considerarse separadamente de las acusaciones de blasfemia.
La HRPF subraya que la redacción de un primer informe no constituye, por sí misma, una prueba de culpabilidad. La autenticidad, el origen y la titularidad de la cuenta en las redes sociales y del supuesto vídeo deberían examinarse de forma exhaustiva e independiente. También debería verificarse si realmente la gestionaba Amir Masih o si pudo haber sido pirateada, comprometida o utilizada indebidamente de cualquier otra forma por terceros. El vídeo completo, el contexto, el propósito y el significado que se le atribuye, así como la versión de los hechos proporcionada por el propio Amir Masih, deberían evaluarse con detenimiento antes de llegar a cualquier conclusión.
Temor a actos de violencia y daños a la propiedad
A raíz de las acusaciones, las tensiones en Dhala Sharif se han agudizado. Se ha reunido una multitud y se han proferido amenazas contra la vivienda de Amir Masih, lo que ha suscitado temor ante posibles actos de violencia y daños a la propiedad. Como medida de precaución, varias familias cristianas han abandonado sus hogares, mientras que la familia de Amir Masih ha sido víctima de actos de violencia; no obstante, ha logrado trasladarse a un lugar más seguro para evitar que la situación se agravara, mientras que Amir Masih permanece bajo custodia policial.
HRFP teme que las acusaciones relacionadas con delitos de carácter religioso puedan generar rápidamente miedo, hostilidad y amenazas contra las comunidades. Por ello, la organización insta a las autoridades a garantizar la seguridad y la protección de Amir Masih frente a la violencia, las amenazas y cualquier forma de castigo extrajudicial, como ya ha ocurrido en el pasado en casos de blasfemia.
Además, la ONG solicita que se lleve a cabo una investigación independiente, imparcial y transparente, respetando rigurosamente las garantías procesales y el Estado de derecho. Y que se garantice la presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario. HRFP, en coordinación con la familia, ha emprendido iniciativas destinadas a proteger a las familias cristianas vulnerables y a contribuir a prevenir una mayor escalada de tensiones en la zona.
Naveed Walter, presidente de Human Rights Focus Pakistan, ha declarado: «El caso de Amir Masih, al igual que todos los casos relacionados con acusaciones de delitos religiosos, requiere una atención especial, transparencia e imparcialidad. Estas acusaciones pueden generar tensiones rápidamente y poner en peligro a comunidades enteras».
Añadió: «Amir Masih tiene derecho a un proceso judicial libre y justo, mientras que la seguridad y la integridad de su familia y de la comunidad cristiana en general deben seguir siendo una prioridad. Hacemos un llamamiento a todas las partes para que mantengan la paz y la moderación y permitan que el proceso legal siga su curso sin amenazas, violencia ni acciones extrajudiciales».

















