Quetta (AsiaNews) – Académicos y líderes religiosos de las comunidades musulmana, cristiana, hindú, sij y de otras confesiones reafirmaron en Quetta su compromiso con la paz y la convivencia entre las religiones y adhirieron a la declaración nacional paquistaní Paigham-e-Pakistan, que rechaza el terrorismo, el extremismo y la violencia sectaria y condena los atentados suicidas, el terrorismo y el asesinato de personas inocentes. El comunicado final se dio a conocer ayer durante una reunión conjunta del Comité Nacional Paigham-e-Aman (NPAC) y el Comité Paigham-e-Aman de Baluchistán, celebrada en la Jamia Salafia Dawat-ul-Haq, en la capital de esta región paquistaní, que en los últimos años ha sido escenario de graves atentados y medidas represivas por parte del gobierno.
Los participantes reafirmaron por unanimidad que los atentados suicidas, el extremismo, la violencia sectaria y los ataques deliberados contra civiles carecen de toda justificación religiosa. Subrayaron que ninguna persona u organización tiene derecho a recurrir a la violencia, desafiar al Estado con acciones armadas ni tomarse la justicia por su propia mano en nombre de la religión, una secta o una ideología.
Cooperación entre las comunidades religiosas y las instituciones
En el encuentro se puso de relieve la importancia de la cooperación entre las comunidades religiosas y las instituciones estatales para construir una sociedad pacífica e inclusiva. La participación de representantes cristianos, hindúes y sijs junto con académicos musulmanes se presentó como una expresión del compromiso del país con el diálogo interreligioso y la solidaridad nacional.
El comunicado reafirma que el islam prohíbe los atentados suicidas y el asesinato de personas inocentes, y añade que el terrorismo contradice las enseñanzas fundamentales tanto del islam como de las demás tradiciones religiosas. Los participantes también manifestaron especial preocupación por el reclutamiento y la explotación de mujeres, niños, estudiantes y jóvenes con fines terroristas. Calificaron estas prácticas como contrarias a la religión, moralmente inaceptables y constitutivas de crímenes contra la humanidad.
El comunicado advierte asimismo que quienes manipulan a los jóvenes mediante propaganda extremista y los convierten en instrumentos de violencia ponen en peligro tanto la vida humana como el futuro de Pakistán, e insta a los estudiosos religiosos, los padres, los docentes y los líderes comunitarios a colaborar para proteger a las nuevas generaciones de los discursos de odio, la radicalización y la influencia de las organizaciones militantes.
Apoyo a las iniciativas de seguridad nacional
Los participantes expresaron su apoyo a los esfuerzos del ejército paquistaní y de las instituciones de seguridad nacional para combatir el terrorismo y mantener la estabilidad. En su comunicado utilizan las denominaciones oficiales "Fitna al-Khawarij" y "Fitna al-Hindustan" para referirse a los grupos militantes, con el propósito de deslegitimar su ideología.
El gobierno federal utiliza el término "Fitna al-Hindustan" para referirse a las organizaciones terroristas que operan en Baluchistán, y sostiene que la India respalda las actividades militantes. La expresión "Fitna al-Khawarij" es empleada por las autoridades paquistaníes para designar al movimiento proscrito Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). Ambas denominaciones reflejan la posición oficial del gobierno.
En el comunicado final del encuentro se describe la protección de la seguridad del país, la defensa de los ciudadanos y la salvaguardia de los bienes públicos y privados como una responsabilidad nacional colectiva. También se destaca la urgente necesidad de preservar la paz en Baluchistán, provincia que lleva mucho tiempo sufriendo la inseguridad y la violencia de grupos militantes. Por último, se hace un llamado a una cooperación constante entre los líderes religiosos, los departamentos gubernamentales y las instituciones competentes para abordar las cuestiones relacionadas con las mezquitas y las escuelas religiosas, así como para fortalecer la confianza entre las comunidades.
Paigham-e-Pakistan y la armonía interreligiosa
En el encuentro se destacó la importancia de la declaración nacional Paigham-e-Pakistan, que incluye entre sus principios el rechazo a la violencia sectaria, a la justicia por mano propia en nombre de la religión, a la incitación al odio y al uso indebido de la religión para justificar la violencia política o ideológica. El comunicado también señala la importancia de los derechos constitucionales, la protección de las minorías religiosas y el respeto por las distintas interpretaciones religiosas, e insiste en que esas diferencias no deben convertirse en motivo de hostilidad.
El Comité Nacional Paigham-e-Aman reúne a académicos religiosos, líderes espirituales, representantes de las comunidades minoritarias e instituciones estatales para promover el diálogo y prevenir los conflictos. Su objetivo es traducir las declaraciones de paz en acciones concretas de cooperación en los ámbitos comunitarios e institucionales.
Los participantes pidieron que las mezquitas, las escuelas religiosas, los centros educativos y los espacios religiosos y sociales se conviertan en lugares de tolerancia, respeto mutuo y cohesión nacional, en vez de espacios donde puedan prosperar el odio y la división. Para las minorías religiosas de Pakistán, la participación de sus líderes en estas iniciativas ofrece la oportunidad de reforzar el mensaje de que la paz y la seguridad son responsabilidades compartidas, más allá de las diferencias religiosas. Sin embargo, la eficacia de estos compromisos dependerá de su aplicación efectiva, incluyendo la protección de los derechos constitucionales y la igualdad de trato para los ciudadanos de todas las confesiones.









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