Colombo (AsiaNews). Vuelve a aumentar la tensión en el sistema penitenciario de Sri Lanka. En las últimas horas, los presos han protagonizado protestas simultáneas en tres cárceles del país: la prisión de máxima seguridad de Welikada, en Colombo, donde comenzaron los primeros disturbios, y posteriormente las prisiones de New Magazine, en Borella (Colombo), y Kuruwita, en Ratnapura. La violencia dentro de las cárceles ya ha dejado tres muertos, y se teme que la cifra pueda aumentar.
En las últimas semanas varios centros penitenciarios ya han sido escenario de violentos motines, que dejaron decenas de muertos y heridos. Estos disturbios tienen su origen en problemas de larga data del sistema penitenciario, como la corrupción y el hacinamiento. Al mismo tiempo, algunos miembros del Comité para la Protección de los Derechos de los Prisioneros, que trabaja en defensa de los derechos de los reclusos, han recibido amenazas de muerte.
Los disturbios, que según las autoridades comenzaron en la cárcel de máxima seguridad de Welikada durante la noche del 6 de agosto, se extendieron posteriormente a la New Magazine Prison, en Borella (Colombo), y a la Kuruwita Prison, en Ratnapura. El 7 de agosto también se registraron incidentes en Pallansena (Negombo). Junto con el personal penitenciario, han intervenido la policía, la Fuerza Especial de la Policía y el Ejército para tratar de controlar los motines. Además de las tres víctimas confirmadas oficialmente, varias personas han sido hospitalizadas por las heridas sufridas durante los enfrentamientos, algunas de ellas en estado grave, según un comunicado de las fuerzas de seguridad.
Los motines en las cárceles comenzaron el pasado 5 de julio en la Negombo Prison, en la Provincia Occidental, tras un enfrentamiento entre dos grupos de presos que fue aumentando de intensidad hasta causar la muerte de 10 agentes penitenciarios y 21 reclusos. Posteriormente, los disturbios se extendieron a la Mahara Prision. Sin embargo, mientras el incidente de Negombo estaba relacionado principalmente con el tráfico de drogas, los disturbios registrados posteriormente en Mahara, Welikada (Colombo) y Pallansena (Negombo) hacen pensar que podría tratarse de un complot planificado o un sabotaje y no solo de un conflicto relacionado con el narcotráfico.
Al intervenir hoy en el Parlamento, el ministro de Seguridad Pública, Ananda Wijeyapala, confirmó que los enfrentamientos iniciados en la Negombo Prision se habían extendido a la prisión de Pallansena, en Negombo. El ministro explicó que, sobre la base de información de los servicios de inteligencia y de las investigaciones realizadas, se sospecha que se trató de un "complot planificado", y añadió que la causa inmediata estaría relacionada con "el tráfico de drogas y las actividades de la delincuencia organizada".
Wijeyapala afirmó además que se adoptarán "las medidas necesarias" para controlar la situación y evitar "nuevas pérdidas de vidas humanas", y que se llevará a cabo "una investigación exhaustiva" de lo ocurrido. Entre los factores inmediatos identificados hasta ahora, añadió el ministro, figuran "actividades relacionadas con el narcotráfico y la delincuencia organizada", y las autoridades ya han adoptado "medidas para combatir esas influencias dentro del sistema penitenciario".
Según Wijeyapala, los disturbios en la New Magazine Prision, en Borella, Colombo, comenzaron la noche del 6 de agosto, cuando unos 40 reclusos habrían escapado de un pabellón y provocado enfrentamientos. Los agentes penitenciarios, con el apoyo de efectivos de la Fuerza Especial de la Policía, intervinieron posteriormente y lograron restablecer el control. Durante los enfrentamientos, un preso murió y otros diez resultaron heridos y están siendo atendidos en el Hospital Nacional, concluyó el ministro.
En un comunicado enviado ayer a AsiaNews, el Comité para la Protección de los Derechos de los Prisioneros informó de que sus miembros habían recibido cartas con graves amenazas de muerte. "Nos preguntamos si hay alguna actividad siniestra detrás de los disturbios que están ocurriendo en las cárceles", señala el comunicado. "El hacinamiento ha aumentado, pero no creemos que los disturbios sean simplemente consecuencia del hacinamiento. Tenemos dudas de que se trate de algo que se está provocando deliberadamente", afirmó hoy en una conferencia de prensa Sudesh Nandimal Silva, organizador del Comité para la Protección de los Derechos de los Prisioneros.


















