Koror (AsiaNews/Agencias) – Los líderes del Foro de las Islas del Pacífico (PIF), reunidos en Koror, la principal ciudad de Palaos, acordaron una declaración conjunta en la que expresan su preocupación por las recientes pruebas de misiles en la región del Pacífico. El documento, aprobado al término de cuatro días de reuniones, constituye de hecho una crítica a la prueba que realizó China el pasado mes julio, cuyo misil cayó en el Pacífico Sur.
La declaración del grupo, integrado por 18 miembros, pide a todos los Estados que comuniquen con al menos 24 horas de antelación cualquier prueba de misiles. El texto subraya además la necesidad de respetar la soberanía de los países insulares del Pacífico y de garantizar una mayor transparencia en las actividades militares.
El presidente de Palaos, Surangel Whipps, que presidió la cumbre, presentó hoy el contenido del documento durante la conferencia de prensa de clausura. Los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros no habían logrado alcanzar un acuerdo en agosto, y por esa razón habían aplazado las negociaciones hasta la reunión de los líderes. Whipps ya había expresado su deseo de construir una posición común frente a Beijing, considerando que era necesario que los países del Pacífico hablaran con una sola voz para exigir a China un mayor respeto de la soberanía y la transparencia y promover un comportamiento responsable como socio.
Beijing emitió una respuesta firme, aunque conciliadora. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, defendió la prueba de misiles y reiteró que China busca un desarrollo pacífico, mantiene una política de carácter defensivo y no lleva a cabo una expansión militar. Añadió que Beijing está dispuesto a cooperar con los países del Pacífico Sur para contribuir a la paz, la estabilidad y la prosperidad de la región.
La cumbre se desarrolló también en un contexto de creciente rivalidad entre China y Taiwán. El Foro de las Islas del Pacífico considera como socios a unos 20 países, organizaciones y territorios, incluidos Beijing y Taipéi. Palaos, que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, invitó a la cumbre al ministro de Relaciones Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung, lo que provocó una reacción negativa de China.
Beijing considera a Taiwán una provincia rebelde destinada a reunificarse con China, incluso por la fuerza si fuera necesario, y desde hace tiempo busca limitar su participación en las organizaciones internacionales. Lin acusó a China de intentar aislar a Taiwán y de haber utilizado personal vestido de civil para realizar tareas de vigilancia durante la cumbre.
Según el ministro taiwanés, la diplomacia china de los wolf warrior, caracterizada por una actitud particularmente agresiva, corre el riesgo de comprometer la unidad de los países del Pacífico. Durante la cumbre, Lin también intercambió saludos con Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos. El encuentro tiene un valor simbólico, dado que no existen relaciones diplomáticas formales entre Taiwán y Estados Unidos, y pone de relieve el intento de Taipéi de mantener una presencia internacional pese a las presiones de China.
Las tensiones regionales también contribuyeron a la ausencia de algunos líderes de las islas del Pacífico, entre ellos los de Kiribati, Vanuatu y Samoa. Palaos, Tuvalu y las Islas Marshall siguen siendo, en cambio, algunos de los Estados de la región que mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán. La próxima cumbre del Foro de las Islas del Pacífico se celebrará el próximo año en Nueva Zelanda.


















