Gaza (AsiaNews) - Una vez más, un ataque aéreo israelí mató a personas inocentes en Gaza. Y una vez más, entre las víctimas hay miembros de la pequeña comunidad cristiana de la Franja. Alrededor de las 2 de la madrugada de hoy, dos potentes explosiones provocadas por drones sacudieron el centro de Ciudad de Gaza: el ataque dejó al menos cinco muertos, entre ellos Maysa Khader Ibrahim Abu Daoud y Mary Hafez Michel Najjar, dos mujeres de la comunidad cristiana local. Las bombas lanzadas por el dron las alcanzaron mientras dormían en su casa, en un edificio que quedó completamente destruido. En estas horas lloran su muerte la comunidad greco-ortodoxa y la parroquia latina de la Sagrada Familia de Gaza.
Según fuentes del ejército israelí, el ataque habría tenido como objetivo a Ali al-Amoudi, un alto dirigente de Hamás considerado una de las figuras políticas más influyentes del grupo en la Franja. Entre las víctimas reportadas esta mañana por los medios locales de Gaza no se dice nada sobre la suerte de Amoudi, pero se informa de la muerte de un joven, una madre y su hija y otras dos mujeres adultas. Esto vuelve a plantear la cuestión de las "víctimas colaterales" de las operaciones del ejército israelí en Gaza, en medio de la polémica que han desatado las denuncias contenidas en el documental NAZA, realizado por los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, que reproduce testimonios anónimos de algunos militares del ejército con la estrella de David.
"Con profundo dolor y pesar -dice un comunicado difundido por el Patriarcado Latino de Jerusalén-, el cardenal Pierbattista Pizzaballa lamenta el fallecimiento de la señora Maysa Khader Ibrahim Abu Daoud (Ayyad) y de la señora Mary Hafez Michel Najjar (Abu Daoud), víctimas del ataque aéreo israelí ocurrido anoche, 2 de octubre de 2026, en Ciudad de Gaza. En nombre del Patriarcado Latino de Jerusalén, de su clero y de los fieles, el cardenal Pizzaballa expresa sus más sentidas condolencias a las familias de las fallecidas y a la comunidad cristiana de Gaza, rogando al Señor que les conceda consuelo y fortaleza en este momento de dolor".
El comunicado anuncia que los funerales tendrán lugar hoy al mediodía en la iglesia de San Porfirio, la iglesia greco-ortodoxa de Gaza. El patriarca -sigue diciendo el texto- "eleva sus oraciones al Señor, pidiendo que acoja a las dos fallecidas en su abundante misericordia, les conceda el descanso eterno en su Reino y otorgue a sus familias y seres queridos la gracia del consuelo, la fortaleza y la esperanza. 'Feliz el que tú eliges y atraes para que viva en tus atrios' (Sal 65,5)".
La comunidad de la Sagrada Familia en Gaza —que precisamente en estos días había vivido con alegría la reapertura de su escuela— difundió esta mañana las condolencias del párroco, P. Gabriel Romanelli, de las Hermanas del Verbo Encarnado y de las Misioneras de la Caridad que trabajan en Gaza, así como de toda la comunidad, a las familias afectadas por esta pérdida, que no es la primera que afecta directamente a la comunidad cristiana de Gaza.
El pasado mes de julio el P. Romanelli declaró en una entrevista con Vatican News, que de los aproximadamente 1.000 cristianos que vivían en Gaza al comienzo de la guerra, ya habían muerto 60: "23 murieron por los bombardeos o por los francotiradores israelíes -explicaba el párroco-; los demás, por falta de atención médica. Y 60 personas representan aproximadamente el 6% de la comunidad cristiana, entre católicos y ortodoxos". Los cristianos que han muerto directamente por el fuego israelí son 25 desde que comenzó el conflicto.
En términos generales, desde la entrada en vigor de lo que debía ser un alto el fuego —el 10 de octubre de 2025, hace prácticamente un año— han muerto cerca de 1.150 personas en ataques que Israel denomina "operaciones selectivas", que siguen provocando un elevado número de víctimas civiles. Mientras el llamado Board of Peace, impulsado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump sigue estancado, más de la mitad de Gaza se encuentra bajo control israelí y la segunda fase del acuerdo está bloqueada debido a la cuestión del desarme de Hamás y la falta de acuerdo sobre la fuerza de estabilización que debería permitir la retirada de las tropas israelíes.


















