Roma (AsiaNews/Agencias) - A la espera de la COP31 —la Conferencia anual de la ONU sobre el cambio climático, que se celebrará en Antalya, Turquía, del 9 al 20 de noviembre de 2026—, del 5 al 8 de octubre tendrá lugar en Oceanía la reunión preparatoria, organizada por Fiji, Tuvalu y Australia. El encuentro, que debería reunir a decenas de dirigentes mundiales, estará centrado en las perspectivas y los compromisos climáticos de la región del Pacífico. Los socios insulares que organizan la reunión pre-COP buscan cobertura mediática y participación, ya que se espera que numerosos líderes conocidos e influyentes visiten los atolones amenazados por el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos.
A pesar de los esfuerzos por situar a los países insulares del Pacífico en el centro de la diplomacia climática mundial, por el momento el encuentro no parece haber tenido una gran convocatoria, dado que pocos líderes de fuera de la región tienen previsto participar. Los organizadores de la conferencia han confirmado la presencia de Cabo Verde, Tailandia, Antigua y Barbuda, Timor Oriental y Maldivas. Los propios socios consideran que este es un dato negativo, ya que a la reunión preparatoria acudirá un grupo reducido de países —por lo general son entre 30 y 50— para debatir cuestiones clave que luego se presentarán a los 196 países que participan en la COP.
Las instituciones de los países insulares del Pacífico lamentan la escasa participación y afirman que esperaban que fuera mayor. Sin embargo, cerca de 30 representantes de países participarán en la sesión de líderes, lo que convertiría a esta pre-COP en la que ha contado con la mayor asistencia de presidentes y primeros ministros.
Escuchar a los representantes del Pacífico
Como ha señalado la organización de la pre-COP31, la importancia de celebrarla en la región del Pacífico Sur —la sesión plenaria tendrá lugar en Nadi, Fiji, y el encuentro institucional con jefes de Estado y de gobierno se celebrará en Tuvalu, uno de los atolones más amenazados por el aumento del nivel del mar— reside en la oportunidad de escuchar directamente a sus representantes, conocer las soluciones que propone la región y tener en cuenta sus prioridades de cara a la COP31 en Turquía. A esto se suman los esfuerzos para mantener el objetivo de no superar el umbral de 1,5 °C de calentamiento global, establecido por el Acuerdo de París y considerado inevitable a corto plazo.
Según informa Reuters, como parte de los esfuerzos para limitar el aumento del calentamiento global a 1,5 °C respecto de los niveles preindustriales, los gobiernos de las islas están recaudando fondos para el "Pacific Resilience Facility", destinado a financiar proyectos climáticos en toda la región. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) afirmó el mes pasado en el informe "Limiting Overshoot" que el mundo superará ese objetivo en los próximos años, lo que provocará fenómenos meteorológicos aún más extremos y aumentará la presión sobre las comunidades situadas en zonas bajas, como los atolones.
Tuvalu, un atolón que resiste al aumento del nivel del mar
Por este motivo, una de las jornadas de la conferencia preparatoria tendrá lugar en Tuvalu, un pequeño archipiélago habitado por unas 10.000 personas, antes de la firma de una declaración en Fiyi. Allí se esperan unos 4.000 delegados para ultimar acuerdos que deberán cerrarse en la COP31 de Turquía en noviembre. Según fuentes oficiales, en Tuvalu los líderes presentes se desplazarán en canoa y visitarán las zonas ganadas al mar diseñadas para resistir el aumento del nivel del mar, así como proyectos solares destinados a reducir la dependencia del diésel.
Inicialmente, Australia —socio de la pre-COP31 y uno de los mayores exportadores mundiales de combustibles fósiles, por un valor de unos 100.000 millones de dólares al año— quería ser la sede de la COP31 y convertirla en la primera "COP del Pacífico". Sin embargo, Turquía obtuvo finalmente el derecho a ser la anfitriona, aunque Canberra sigue liderando las negociaciones, en un intento de otorgar a las islas del Pacífico un papel más importante del que suelen tener e influir en los responsables de la toma de decisiones y los líderes mundiales.


















