Abu Dhabi (AsiaNews) - "Ocho siglos después de su muerte, san Francisco sigue hablando a una Iglesia vibrante, que vive en medio de pueblos, culturas y religiones diferentes en la península arábiga. Su testimonio invita a reflexionar sobre la fe, la fraternidad, el diálogo, la paz, la alabanza a Dios a través de la creación y la convivencia", afirma una nota enviada a AsiaNews por el Vicariato Apostólico de Arabia Meridional, que celebra el octavo centenario de la muerte del santo de Asís con una serie de eventos y encuentros, cuyo eje es la peregrinación de la reliquia de la Porciúncula. La reliquia es un fragmento del presbiterio que el vicario apostólico, Mons. Paolo Martinelli, llevará consigo durante sus visitas pastorales. Las celebraciones, prosigue la nota, no son solo "una oportunidad para recordar a san Francisco, sino también para redescubrir su legado y que este inspire la manera de vivir hoy la fe católica en la Península Arábiga".
La presencia franciscana
El mes de octubre será el eje de las celebraciones por el octavo centenario del Tránsito de san Francisco de Asís en el Vicariato Apostólico de Arabia Meridional. En los Emiratos Árabes Unidos y Omán se llevarán a cabo una serie de eventos que abarcan desde la celebración solemne de la fiesta de san Francisco hasta jornadas de formación, conferencias e iniciativas artísticas. Estas actividades se inscriben en un itinerario más amplio de espiritualidad franciscana que se ha desarrollado en la región a lo largo de 2026. El pasado 24 de mayo, Mons. Martinelli publicó una carta en la que alienta a los fieles a "redescubrir la espiritualidad franciscana -que desempeña un papel crucial en Oriente Medio- y a participar en las iniciativas organizadas en el Vicariato". Entre los principales eventos figuran el encuentro en el Instituto Italiano de Cultura de Abu Dhabi y la Jornada de Formación del Vicariato del Sur.
Confiado tradicionalmente a la Orden de los Capuchinos, el Vicariato del Sur tiene una fuerte identidad franciscana. Por eso, el aniversario no es solo una "conmemoración", sino una "oportunidad" para redescubrir la herencia viva del santo y su testimonio actual en esta región del mundo. Por eso se han organizado numerosas iniciativas en todas las parroquias, que incluyen espacios y jardines dedicados a la oración, exposiciones y programas de formación, recursos multimedia y experiencias de peregrinación a las iglesias jubilares. Un signo particularmente significativo de este camino es la reliquia de la Porciúncula, que el propio vicario lleva a todas las parroquias durante sus visitas pastorales. El aniversario ha incluido también momentos de reflexión y formación, acompañados por nuevos recursos pastorales como el libro "Las diez palabras franciscanas", del P. Stefano Luca, que profundiza en aspectos fundamentales de la espiritualidad franciscana y su actualidad.
El programa alcanza un momento de particular intensidad este mes, cuando la Iglesia universal celebra el Tránsito de san Francisco y su fiesta litúrgica. Más que limitarse a un único acto conmemorativo, el Vicariato promueve un programa que combina liturgia, espiritualidad, formación y diálogo, ofreciendo distintas claves para comprender la herencia franciscana en el contexto contemporáneo de Arabia del Sur. La solemne celebración del Tránsito será presidida por Mons. Martinelli el 3 de octubre en la Catedral de San José de Abu Dhabi. Al día siguiente, el obispo celebrará la misa de la solemnidad de san Francisco en la iglesia dedicada al santo en Jebel Ali, Dubái. Uno de los principales eventos tendrá lugar el 19 de octubre en el Instituto Italiano de Cultura de Abu Dhabi, con el título "800° aniversario del Tránsito de san Francisco de Asís: el legado de Asís a los Emiratos". La velada profundizará en la actualidad de la experiencia franciscana a través de la espiritualidad, el diálogo y el arte, con la participación, entre otros, del artista visual e ingeniero emiratí Sheikh Ali bin Abdullah Al Mualla, quien ofrecerá una reflexión sobre san Francisco y el arte sostenible. El 16 de octubre, en la parroquia del Espíritu Santo de Ghala (Mascate) se proyectará la película "Francisco", de Liliana Cavani, como una oportunidad para acercarse a la vida y al camino espiritual de san Francisco. Finalmente, el 22 de octubre, el clero, los religiosos y los responsables pastorales de todo el Vicariato se reunirán en la Catedral de San José de Abu Dhabi para la Jornada de Formación Avosa, titulada "San Francisco de Asís: un legado vivo para nuestro Vicariato", con una profundización en los temas del diálogo, la convivencia y el arte.
Un camino ideal y actual
En el año en que se celebra el octavo centenario del "Tránsito de san Francisco de Asís", un pequeño pero significativo signo de comunión une ahora a la localidad umbra con el Vicariato Apostólico de Arabia Meridional. Los Frailes Menores de la Provincia Seráfica de Umbría y Cerdeña han donado al Vicariato una piedra procedente del presbiterio de la Porciúncula donde murió el santo, que se conservó después de las obras de restauración realizadas tras el terremoto que afectó a la ciudad natal del santo en 1997. Después del sismo, se rebajó el nivel del suelo de la capilla y varias piedras se conservaron cuidadosamente como reliquias. En este año del centenario, la reliquia recorre los territorios del Vicariato del Sur (Emiratos Árabes Unidos y Omán, pero no Yemen, devastado desde hace años por una guerra sangrienta), acompañando las visitas pastorales del obispo para que los fieles puedan venerarla.
La primera etapa de esta peregrinación fue la parroquia del Espíritu Santo de Ghala, en Mascate (Omán), del 12 al 15 de febrero, donde se recibió la reliquia durante la visita pastoral del prelado a la comunidad católica. El vicario apostólico recibió personalmente la reliquia en Asís, mientras participaba en un congreso sobre la presencia de san Francisco y su carisma en el mundo árabe, que comienza con la relación entre el santo y el sultán Malik al-Kamil, a quien encontró en Damieta, Egipto, en 1219. Aquel encuentro fue el origen de la presencia del carisma franciscano en el mundo árabe y musulmán, incluido el Golfo. En efecto, explica una nota del Vicariato, "en otro tiempo Francisco cruzó las fronteras guiado únicamente por la fe, la humildad y el deseo de paz, y hoy es la Porciúncula la que llega simbólicamente" a la región. Se trata de una continuación ideal y actual del camino de Francisco, como testimonio de que "la semilla de la fraternidad, plantada hace siglos, sigue creciendo".
Corazón de la vida franciscana
La Porciúncula ocupa un lugar único en la memoria franciscana. Allí fue donde Francisco acogió el Evangelio y comprendió el sentido de su misión. Allí también tomó forma la comunidad de los Frailes Menores y, posteriormente, en 1226, acogió a la "hermana muerte", dejando al mundo su testimonio de vida y santidad, guiado por la confianza en Dios. Llevar en peregrinación una piedra del lugar sagrado a Abu Dhabi y al resto del Vicariato es un signo visible del carisma franciscano que, nacido en Asís, hoy forma parte de la Iglesia universal y de la comunidad de los fieles. "Recibir una piedra de la Porciúncula -señaló Mons. Martinelli- significa acoger en nuestra Iglesia local una memoria viva del encuentro de san Francisco con Dios". "En una tierra donde los cristianos proceden de muchas naciones y culturas diferentes -prosigue el vicario-, esta reliquia nos recuerda que el Evangelio de paz, humildad y fraternidad es siempre concreto y universal. La presencia de esta reliquia entre nosotros fortalece nuestra vocación de ser una Iglesia del diálogo y del encuentro".
Para que la reliquia pueda ser venerada por los fieles, Fray Cornelio Pallares, un Fraile Menor conocido por el esmero y el profundo significado que imprime a los objetos sagrados realiza, creó un relicario. Este permite que la piedra se encuentre protegida y a la vez sea visible, ofreciendo los visitantes un punto de contacto espiritual, sencillo pero profundo, con los orígenes de la vida franciscana. Durante este año del centenario, la reliquia recorre el Vicariato del Sur, acompañando las visitas pastorales del obispo y ofreciendo a los fieles la posibilidad de venerarla. De este modo, la piedra se convierte no solo en un símbolo custodiado en una iglesia, sino en una "verdadera peregrina" junto a los peregrinos. De Asís al Golfo, esta pequeña piedra se convierte en "un puente entre memoria y misión", recordando a la Iglesia de Arabia del Sur que "el camino de san Francisco continúa allí donde los creyentes eligen el diálogo, la sencillez y la paz".
(Crédito de la foto: Vicariato Apostólico de Arabia Meridional/Avosa)


















