Manila (AsiaNews) – La Universidad de Santo Tomás de Manila acogió, del 24 al 26 de julio, la XII Conferencia Filipina sobre la Nueva Evangelización. La edición de este año tuvo como tema la palabra «Sangkay» («Amigos»), con una invitación a redescubrir la amistad como núcleo de la misión cristiana a partir de las palabras de Jesús en el Evangelio de Juan: «Les he llamado amigos» (Jn 15,15).
Al presidir la misa inaugural, el cardenal José Advincula, arzobispo de Manila, exhortó a los fieles a acompañar a las personas con paciencia en su camino de fe, recordando que «la auténtica evangelización crece a través de la amistad y el amor, no a través de la presión o la coacción». En su saludo inicial, el P. Louie R. Coronel, secretario general de la Universidad de Santo Tomás, recordó que el método de Jesús era, ante todo, el de la cercanía: «Jesús no solo predicaba desde el púlpito: caminaba con la gente, se sentaba a su mesa, escuchaba sus historias». Por eso, añadió, «antes de preguntarnos cómo llevar el Evangelio a los demás, debemos permitir una vez más que Jesús se convierta en nuestro amigo».
También el P. Jason H. Laguerta, director de la Oficina para la Promoción de la Nueva Evangelización y responsable de la conferencia, invitó a sacerdotes, religiosos y laicos a vivir la amistad como una verdadera vocación misionera. «El éxito de la misión no se mide en cifras, sino en la conversión de nuestras relaciones», afirmó, exhortando a los participantes a no ser «simplemente cristianos», sino «amigos» capaces de acompañar a los demás.
El presidente de la Comisión para la Evangelización y la Catequesis de la Conferencia Episcopal Filipina, monseñor Daniel O. Presto, subrayó que la amistad con Cristo es «la fuente de toda relación auténtica y el fundamento de una Iglesia sinodal». Construir comunidades en las que «nos escuchemos, nos acompañemos y caminemos juntos como hermanos y hermanas en la fe» es la forma de formar nuevos discípulos misioneros. Con la mirada puesta en el Jubileo de la Redención de 2033, el obispo invitó a toda la Iglesia a «no limitarse a custodiar su propia fe y su amistad con Jesús, sino a compartirla de forma intencionada con quienes viven en las periferias». «La fe —concluyó— está hecha para ser compartida, no simplemente conservada».
También el nuncio apostólico en Filipinas, monseñor Charles John Brown, recordó el significado cristiano de la amistad: «En nuestra misión como cristianos, la amistad significa comunión en Cristo», un amor que «es siempre un amor de sacrificio».
Organizada cada año por la archidiócesis de Manila desde 2013, la Conferencia sobre la Nueva Evangelización pretende relanzar el impulso misionero de la Iglesia y encontrar nuevos lenguajes para el anuncio del Evangelio. Este año, los organizadores han dado mayor protagonismo a los jóvenes: según John Rey Espinoza, coordinador del programa, el tema de la amistad se eligió como respuesta a los retos que plantean la comunicación digital y los cambios en las relaciones sociales.
El programa, en el que participaron cientos de sacerdotes, religiosas, catequistas, educadores, agentes pastorales y jóvenes, incluyó celebraciones litúrgicas, conferencias y talleres dedicados a temas como la salud mental, la paternidad en la era digital, la lucha contra la discriminación y otras cuestiones que preocupan a las nuevas generaciones.
Entre los momentos más significativos destacó un diálogo moderado por el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, con religiosos y laicos comprometidos en diversos ámbitos eclesiales y sociales. A través de sus testimonios surgió un mensaje común: la evangelización nace del encuentro personal con Cristo y se lleva a cabo construyendo relaciones basadas en la escucha, el acompañamiento y el servicio, para que cada creyente se convierta en un auténtico compañero de viaje para los demás.


















