Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - Dentro de dos días, León XIV partirá hacia América Latina para realizar su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre de 2026. "Les pido que me acompañen con la oración, para que el Señor bendiga esta misión en esos países tan queridos para mí", dijo esta mañana al finalizar la audiencia general que presidió en la plaza de San Pedro. Antes de la catequesis, había realizado un amplio recorrido en papamóvil para saludar a miles de fieles reunidos bajo un cielo nublado con algunos momentos de sol.
A las 10, León XIV ocupó su lugar en el atrio de la basílica de San Pedro para compartir con los presentes la catequesis que forma parte del ciclo dedicado a los documentos del Concilio Vaticano II, dedicada hoy a la constitución pastoral Gaudium et spes. El Papa se refirió a "La fe y la vida social, política y económica", en referencia a los capítulos III y IV de la segunda parte.
La dimensión social es parte integrante de la fe en Jesús
El Papa comenzó señalando que la "dimensión social" es "parte integrante" de la fe en Cristo. "Los Padres conciliares evidencian sobre todo el peligro para la paz mundial que deriva de los desequilibrios vinculados a un desarrollo económico que no es equitativo y que no respeta la creación", explicó, y definió esta perspectiva como una "visión a largo plazo", que quedó confirmada en las décadas posteriores al Concilio. Por eso, Gaudium et spes "presenta en síntesis la visión cristiana del desarrollo económico, que debe estar siempre al servicio del hombre y bajo el control del hombre (cf. GS, 64-65). En ella aparece claramente el concepto de desarrollo integral, que después san Pablo VI convirtió en tema central de su Encíclica Populorum progressio (1967).
"El corazón de la economía es el trabajo. A través de él, el hombre se desarrolla como persona, satisface las necesidades de su familia, expresa su propio talento, participa en la vida social y construye un mundo mejor colaborando en la obra creadora de Dios -añadió Prevost-. El trabajo nunca puede ser tergiversado en detrimento de las personas, del bien común o de la creación". El Papa subrayó que "no son aceptables la desocupación, la explotación y las condiciones de trabajo que ponen en peligro la salud y la propia vida". También recordó el derecho y el deber de los trabajadores "de participar en las decisiones que afectan a su actividad [...] afrontando los conflictos mediante el diálogo y acciones no violentas".
La comunidad política existe en función del bien común
El "destino universal de los bienes de la tierra" es uno de los principios fundamentales de la doctrina social católica, que afirma el Concilio Vaticano II. En este sentido, Gaudium et spes también subraya que, en el ámbito financiero, "los responsables de las inversiones y de la organización de la vida económica" deben "establecer un justo equilibrio entre las necesidades actuales del consumo individual y colectivo y las exigencias de inversión para la generación futura". Al mismo tiempo, recuerda la importancia de "establecer un orden político-jurídico que proteja mejor en la vida pública los derechos de la persona".
"La comunidad política existe en función del bien común", afirmó el Papa. "Y siempre hacia el bien común debe mirar el ejercicio de la autoridad política, que se estructura y obra según las circunstancias locales e históricas, pero siempre teniendo presente el bien de toda la familia humana". Prevost recordó que dedicarse a la política y a la economía de acuerdo con estos criterios "es una forma de construir la paz".
"La política que cuida de las heridas de los pueblos y de quienes sufren injusticias ofrece motivos de esperanza para el futuro de la humanidad -añadió el Pontífice en la catequesis-. Por eso, animo a los jóvenes a seguir el ejemplo de aquellos hombres y de aquellas mujeres que en estos ámbitos dieron buen testimonio".
Saludos finales
En el momento de los saludos, León XIV recordó las dos beatificaciones que se celebrarán el sábado 7 de noviembre. "En Antigua Guatemala será beatificado Augusto Rafael Ramírez Monasterio, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores, asesinado por odio a la fe en 1983 -explicó-. En Santander, España, también serán beatificados Francisco González de Córdova, sacerdote diocesano, y 79 compañeros, sacerdotes, seminaristas y laicos, que durante la persecución del siglo pasado en España no temieron derramar su sangre por amor a Cristo. Estos nuevos beatos hacen visible una parte de la 'inmensa multitud' de los amigos del Señor", que se recordó el domingo pasado, solemnidad de Todos los Santos.
Por último, el Papa dedicó unas palabras a los jóvenes, los enfermos y los recién casados. "Hoy se celebra la memoria litúrgica de san Carlos Borromeo, insigne obispo de la diócesis de Milán, que, animado por un ardiente amor al Señor, fue maestro y guía de sus hermanos. Siguiendo su ejemplo, déjense conducir por Cristo en la vida cotidiana", afirmó desde el atrio.



















