Daca (AsiaNews) - En los últimos tres años han cerrado más de 400 fábricas de confección en Bangladés, lo que dejó sin trabajo a miles de personas y obligó a algunas de ellas a recurrir al trabajo informal para sobrevivir. "Estoy desempleado. No consigo encontrar otro trabajo. Ahora, de vez en cuando conduzco un rickshaw", contó a AsiaNews Rubel Islam, exempleado de The Delta Knit, en Gazipur.
Fábricas cerradas y desempleo
Rubel es uno de las muchas personas que luchan para sobrevivir debido a las numerosas fábricas que han cerrado en las principales zonas industriales de Bangladés. Sus familias, y muchas veces incluso los padres ancianos o familiares que viven en las aldeas, dependen de sus ingresos.
Otro exobrero textil, Rafiqual Islam, que trabajaba en Season Dresses, en Khapara, Tongi, contó que perder su empleo ha cambiado drásticamente su vida. "Estoy viviendo una vida inhumana. Durante un tiempo mantuve a mi familia vendiendo verduras. Pero cuando trabajaba en la fábrica podía cubrir los gastos del hogar y todavía me quedaba algo de dinero de mi salario", comentó.
Entre las fábricas que cerraron recientemente en Gazipur se encuentran Tms Apparels, Niagara Textile, Mahmud Jeans, Hardy to Excel, Polycon Limited, Apparel Plus, Trz y The Delta Knit. Los trabajadores afectados refiere las dificultades para encontrar un nuevo empleo, y algunos empezaron a conducir rickshaws, vender verduras o trabajar como jornaleros.
La crisis llega al Parlamento
En el Parlamento también se trató la crisis el 3 de septiembre, cuando el ministro de Comercio, Khandaker Abdul Muktadir, declaró que entre julio de 2023 y junio de 2026 cerraron 405 fábricas de confección. De ellas, 282 estaban asociadas a la Bangladesh Garment Manufacturers and Exporters Association (BGMEA) y 123 pertenecían a la Bangladesh Knitwear Manufacturers and Exporters Association (BKMEA). El Gobierno todavía está elaborando una lista completa de las fábricas que han cerrado.
El ministro respondió a una pregunta del diputado Mohammad Ruhul Amin durante una sesión encabezada por el presidente de la Asamblea, Hafiz Uddin Ahmad. Muktadir atribuyó la situación a una combinación de presiones globales e internas, entre ellas el impacto económico de la pandemia de Covid-19, la guerra entre Rusia y Ucrania, los conflictos en Oriente Medio, el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, la desaceleración económica mundial, la inestabilidad política en Bangladés y una crisis de liquidez en el sector bancario.
También hizo referencia a la creciente competencia de países que se benefician de acuerdos de libre comercio con la Unión Europea, como la India y Vietnam. Según afirmó, los compradores extranjeros suelen ser reacios a realizar pedidos a fábricas pequeñas y medianas porque resulta más difícil supervisarlas.
El Gobierno ha implementado diversas medidas para apoyar al sector, entre ellas ayudas económicas para los fabricantes de productos textiles destinados a la exportación, incentivos adicionales para los que exportan al mercado europeo y un apoyo especial para las pequeñas y medianas empresas del sector de la confección. Sin embargo, para trabajadores como Rubel y Rafiqual la preocupación inmediata es mucho más básica: encontrar otro empleo y mantener a sus familias mientras la industria de la confección del país afronta dificultades cada vez mayores.


















