Sherpur (AsiaNews) - El hallazgo del cuerpo de un comerciante de arroz provocó tensiones y actos de violencia contra una comunidad indígena católica de etnia garo en el distrito de Sherpur, en el norte de Bangladés. Los líderes de la Iglesia y los representantes de las comunidades locales piden a las autoridades que eviten las acusaciones colectivas y garanticen la seguridad de los habitantes mientras continúa la investigación sobre el homicidio.
El 12 de agosto la policía encontró el cuerpo de Billal Hossain, de 45 años, comerciante de arroz de Jhenaigati, ocho días después de su desaparición. Los restos estaban enterrados cerca del arroyo Ranjana, en la zona de Purba Gajarikura, cerca de varias aldeas habitadas por la comunidad garo, en su mayoría católica.
El cuerpo fue localizado por algunos campesinos que trabajaban en los alrededores y percibieron un fuerte olor que provenía de una zona cercana al arroyo. Cuando revisaron el lugar, encontraron un cuerpo enterrado y avisaron a las autoridades. La policía recuperó los restos y los envió para la autopsia.
Según los investigadores, Hossain habría sido asesinado y enterrado en el lugar donde lo encontraron, pero el móvil y las circunstancias de su muerte todavía no están claros. Hasta el momento la policía ha detenido a 19 católicos para interrogarlos en el marco de la investigación.
El hallazgo del cuerpo, sin embargo, desató tensiones en la zona. Residentes y líderes locales informaron que, cuando se difundió la noticia, algunos grupos procedentes de las aldeas cercanas, de mayoría bengalí, atacaron las viviendas de familias garo en Bandadhara y sus alrededores.
Varios católicos resultaron heridos y, según testimonios locales, los atacantes dañaron seis viviendas, una de las cuales fue incendiada, y robaron algunos animales, entre ellos vacas y cabras. También destruyeron o prendieron fuego a muebles y otras pertenencias de las familias.
Para muchas familias garo, la investigación sobre la muerte de Hossain se ha convertido en una situación de miedo e incertidumbre. "En un momento en que todavía se desconocen los hechos relacionados con el asesinato, es profundamente preocupante que se acuse a toda una comunidad", declaró a AsiaNews un referente cristiano local. "En vez de identificar a los verdaderos responsables mediante una investigación adecuada, personas inocentes se han convertido en blanco de los ataques".
A pesar del despliegue de fuerzas de seguridad, varias familias garo afirman que todavía no se sienten seguras. Los líderes de la comunidad denuncian que, incluso después de que cesaran los episodios más graves de violencia, en la aldea persisten restricciones a los desplazamientos y un clima de intimidación. "Sigue habiendo un clima de miedo", afirmó un residente. "La gente está preocupada por lo que pueda ocurrir y por la posibilidad de volver a vivir con normalidad".
La Iglesia: 'Nadie debe ser tratado como culpable si no hay pruebas'
Los representantes de la Iglesia se movilizaron para ayudar a restablecer la calma y pedir protección para los habitantes de la zona. El P. Lawrence Ribeiro, párroco de Mariamnagar, visitó la zona afectada junto con otros sacerdotes, religiosas y representantes de la comunidad. Durante las reuniones con funcionarios de la policía, pidieron a las autoridades que garantizaran la seguridad de los cristianos locales y evitaran detener a personas inocentes. "Pedimos que se garantice la seguridad y que no se trate a nadie como culpable si no hay pruebas", informaron los representantes de la Iglesia después de los encuentros.
Aronno Chiran, líder católico local, también mantuvo reuniones con representantes de organizaciones indígenas como la Tribal Welfare Association, con autoridades religiosas y con funcionarios de las fuerzas de seguridad, entre ellos el superintendente de policía de Sherpur, AKM Zahirul Islam. El objetivo de estos encuentros era contribuir a restablecer la paz y evitar nuevos episodios de violencia. "El superintendente nos aseguró que la normalidad volverá muy pronto", declaró Chiran a AsiaNews.
El jefe de la comisaría de Jhenaigati, SM Nur Mohammad, afirmó que actualmente la situación se encuentra bajo control y que se están llevando a cabo los procedimientos judiciales relacionados con el homicidio. El cuerpo de la víctima fue trasladado al Hospital del Distrito de Sherpur para los exámenes forenses.
El superintendente de policía de Sherpur, AKM Zahirul Islam, aseguró que las autoridades están tratando el caso con la máxima seriedad y que cualquier persona que sea considerada responsable del homicidio o de los actos de violencia posteriores será procesada conforme a la ley.

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