Delhi (AsiaNews) - Nuevas agresiones contra los cristianos en el estado indio de Bengala Occidental, donde a mediados de julio nacionalistas hindúes atacaron a las religiosas salesianas y, más recientemente, el 31 de julio, un grupo encabezado por un autoproclamado monje vinculado a una organización hindú amenazó al pastor de la Grace Community Church de Sandeshkhali, en el distrito de North 24 Parganas. El episodio más reciente ocurrió al día siguiente, el 1 de agosto, cuando una multitud enfurecida irrumpió en la iglesia católica de San Claret, en Nazat, y dio al sacerdote local un ultimátum de siete días para abandonar el lugar. El ataque fue encabezado por un hombre vestido con una túnica color azafrán que se identificó como funcionario del Vishwa Hindu Parishad (VHP), organización de derecha que en el pasado fue aliada del partido gobernante BJP (Bharatiya Janata Party).
El padre Anuj Hembrom, responsable de la parroquia, informó de lo sucedido al Bangiya Christiya Pariseba (BCP), la principal organización cristiana del estado. Los videos proporcionados por el párroco muestran al líder del grupo señalando de manera agresiva al sacerdote mientras le da un ultimátum para que abandone la región si no quiere afrontar "consecuencias desastrosas". En las imágenes se oye al individuo gritar: "¡Vete a Estados Unidos o a Nueva Zelanda! Desde allí te financian para hacer todo esto. ¡Haz las maletas y lárgate de aquí!".
Tras ser informado de la situación por el padre Faustine, el reverendo Felix Raj, vicerrector de la Universidad San Francisco Javier, se puso en contacto con el superintendente de policía del distrito para solicitar una intervención inmediata. Al mismo tiempo, el departamento legal del BCP llamó a la comisaría local para pedir explicaciones sobre por qué, a pesar de la denuncia presentada esa misma mañana (el First Information Report o FIR), los agentes todavía no habían intervenido para proteger al sacerdote y al lugar de culto. Como respuesta, la policía aseguró que estaba adoptando medidas inmediatas para hacer frente a los problemas de seguridad.
En una nota enviada a AsiaNews, el expresidente nacional de la All India Catholic Union (AICU), Eugene Gonsalves, condenó las amenazas contra los misioneros claretianos de Nazat, en South 24 Parganas, y pidió protección policial inmediata para ellos. "Expresamos nuestra profunda preocupación —dice el comunicado— por las intimidaciones contra los misioneros de Claret Premaloy, en Nazat, diócesis de Baruipur, South 24 Parganas". Según la información disponible, un grupo de personas irrumpió el 31 de julio en las instalaciones de la misión y acusó a los sacerdotes de realizar "conversiones forzadas" y de recibir "financiación extranjera", dándoles un ultimátum de siete días. Al día siguiente, el 1 de agosto, tres miembros del mismo grupo regresaron y renovaron las amenazas y el ultimátum.
"Los claretianos de Nazat —prosigue el comunicado firmado por Gonsalves— han servido a los pobres y marginados de esta región durante años a través de la educación, la atención médica y la labor pastoral, siempre en pleno respeto de la ley y de la Constitución". "Amenazar con expulsar a hombres de fe y lanzar acusaciones infundadas de conversiones forzadas y financiación extranjera constituye un ataque no solo contra una comunidad religiosa —advierte el dirigente cristiano—, sino contra las libertades constitucionales garantizadas a todos los ciudadanos por el artículo 25".
Por esa razón, el comunicado formula tres peticiones a las autoridades: el registro inmediato del FIR y una investigación exhaustiva por parte de la policía de Bengala Occidental sobre los delitos de allanamiento, intimidación criminal y amenazas; protección policial adecuada para Claret Premaloy, los misioneros, el personal y la comunidad cristiana local; e intervención de las autoridades distritales para garantizar el estado de derecho y prevenir cualquier intento de cerrar por la fuerza una institución religiosa y de servicio social que funciona legalmente. "Atacar instituciones cristianas y a los misioneros —concluye Gonsalves— es profundamente preocupante. El Estado tiene el deber de proteger a todas las minorías y garantizar que ningún grupo se arrogue el derecho de imponer su ley".
AsiaNews también consultó sobre el caso al obispo de Baruipur, quien no ahorró críticas a la actuación de las autoridades en la gestión de la seguridad. "Condeno enérgicamente —afirmó el prelado— el comportamiento inaceptable del grupo de personas vinculadas al Hindu Parishad hacia nuestros sacerdotes". "En lugar de hostigarlos, deberían reconocer y valorar —prosiguió Mons. Shyamal Bose— el servicio desinteresado de los misioneros cristianos, que han dedicado sus vidas a la educación, la atención de la salud y el desarrollo integral de las personas, independientemente de su religión, casta o comunidad". El obispo pidió además a las autoridades que adopten medidas legales firmes y apropiadas contra los responsables para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. "Están tratando de intimidar a la comunidad cristiana. Sin embargo, permanecemos firmes en nuestra fe y en nuestro compromiso de servir a la sociedad con amor, paz y dignidad. No nos dejaremos doblegar —concluye el obispo— por las amenazas ni por los actos de hostigamiento".


















